¿Quiénes somos y qué nos proponemos hacer? Ya al nacer éramos más de sesenta miembros, ahora somos más de cien, en su mayoría profesores e investigadores, pero nuestras puertas están abiertas a todo aquel interesado en nuestros estudios. Nos interesa poder penetrar con nuestras específicas ofertas culturales en el seno de la sociedad mexicana, no sólo en la Ciudad de México, sino en todos los Est
ados de la República donde encontremos interés, adhesión y voluntad participativa. Nos interesa establecer un tejido nacional de relaciones fructíferas, de intercambio científico y de apoyo mutuo con cuanto estudioso y académico, aún de diferentes especialidades, reconozca la valía, la riqueza, la potencial actualidad y la real vigencia de la humanidades clásicas, esto es, de aquellas antiguas culturas de Grecia y Roma que pusieron al hombre como un punto obligado, si no es que central, de la reflexión sobre el mundo y de la acción en la sociedad. Todas las formas de comunicación y de discurso serán experimentadas en la AMEC para lograr nuestros objetivos de construir una comunidad participativa, informada e integrada por confluencias recíprocas: conferencias, mesas redondas, cursos, talleres, coloquios, encuentros, congresos, artículos científicos y de difusión, libros, folletos, traducciones, programas de radios, exposiciones, visitas guiadas, viajes y representaciones o funciones culturales. A la fecha hemos realizado dos viajes a Grecia, Creta, Rodas y Turquía. Toda idea constructiva será bienvenida para esos logros. Todo apoyo espiritual y material para los mismos será objeto de nuestro reconocimiento y redistribuido, como de una fuente, en el ámbito de nuestra propia comunidad y de la sociedad mexicana en la que ésta vive y se desenvuelve. Nos anima la perspectiva de ofrecer, recibir y compartir los ricos tesoros de culturas todavía muy importantes para un desarrollo armónico y equilibrado de las ciencias y las técnicas modernas y de favorecer la libre circulación de ideas, visiones y hasta de propuestas útiles para contribuir a encarar algunos de los ingentes problemas humanos del presente y de un futuro próximo. A ti, amigo miembro de la AMEC, gracias por tu confianza y por tu esperanza. Te invitamos a colaborar con tus mejores cualidades en la construcción de nuestra asociación. A ti, amigo lector, que todavía nos miras a través de un cristal, desde afuera, te invito a que nos acompañes en la senda de Alfonso Reyes y, si nuestros objetivos y nuestra actividad te convencen, te unas a nosotros en la hermosa tarea de compartir lo útil-bueno-hermoso de los filósofos antiguos.