31/05/2026
31-mayo-1926
Por ser abogado defensor del obispo de Huejutla, se le dio de baja del ejército.
Las hechos y consecuencias del juicio al obispo José de Jesús Manríquez y Zárate continuaban publicándose en la prensa nacional. Se informó que el monto de la fianza había subido de dos mil quinientos pesos a cinco mil y que se había redoblado la vigilancia del prelado en la casa particular de Pachuca, debido a presuntas amenazas de muerte. El 31 de mayo de 1936, el diario Excélsior publicó que, el abogado defensor del obispo de Huejutla, Felipe N. Barros, quien era también coronel del cuerpo de defensores asimilados de la Secretaría de Guerra y Marina, había sido dado de baja de este cuerpo por haber violado disposiciones del Tribunal Militar:
Se ha dado a conocer en esta ciudad la noticia de que, por orden terminante de la Secretaría de Guerra y Marina, ha sido dado de baja en el Ejército el señor licenciado Felipe N. Barros, defensor de Monseñor doctor don José de Jesús Manriquez y Zárate, obispo de Huejutla. Como hemos indicado en anteriores informaciones, el señor licenciado Barros formaba parte del cuerpo de defensores asimilados a la Secretaría de Guerra, con el carácter de coronel; pero desde hace tiempo gozaba de una licencia ilimitada, sin goce de sueldo.
En tal virtud, el Juzgado de Distrito ha iniciado ya el proceso respectivo, habiéndose pedido al licenciado Barros la copia de la aceptación de su nombramiento. El mismo Juzgado de Distrito ha aceptado ya el cambio del depósito por la fianza de cinco mil pesos, que se otorgará el día de mañana; habiendo sido aceptadas, asimismo, las apelaciones interpuestas por el reo y el Ministerio Público.
Hoy arribó el inspector del Juzgado de Distrito con objeto de examinar el proceso que se sigue en contra del señor obispo de Huejutla, habiéndose encontrado todo con estricto apego a las leyes, según declaraciones que acaba de hacer a la prensa. Los elementos católicos de esta ciudad han lanzado una enérgica protesta contra los que han estado atacando al señor obispo, quien a su vez ha hecho público su agradecimiento hacia todos los que han tomado su defensa, moral y materialmente.
El cuerpo de defensores asimilados de la Secretaría de Guerra y Marina, eran una figura administrativa utilizada por esta dependencia en donde se le otorgaba grados militares a profesionistas como médico, abogados, ingenieros y otros que, sin pertenecer al ejército, podían desempeñar varias actividades dentro del ejército, pero sin la rígida disciplina militar. Por desgracia, no se tiene muchos datos del abogado Felipe N. Barros. De acuerdo con el Fondo de la Escuela Nacional de Jurisprudencia, bajo resguardo del Archivo Histórico de la UNAM, Barros obtuvo su título como abogado entre 1866 y 1867. A Barros no solo se le dio de baja del ejército, sino que fue consignado por contravenir “algunos artículos de la Ley de organización y competencia de los Tribunales Militares”. A pesar de ello, el abogado continuó litigando a favor del obispo de Huejutla.
📷 Apoyo al Gobernador Matías Rodríguez, Pachuca, Hidalgo. Ca. 1925. Colección Elmer y Diane Powell. Universidad Metodista del Sur.