11/04/2026
Él viaje de Tartaruga y el Susurro
Del Viento Sucio.
Había una vez, entre las montañas de nieve blanca y aire de cristal de Suiza, una joven llamado tartaruga amaba los Alpes, pero más amaba las historias. Tenia un pequeño detalle: su lengua a veces quería brillar más rápido qué sus labios, y al hablar las palabras hacían un pequeño eco: "¡Ho- ho-hola"!, decia siempre con una sonrisa.
Un día, tartaruga decidió cruzar el océano. Quería llegar a un lugar llamado Lázaro Cárdenas, en Michoacán, porque le habían contado que allí el mar era cálido y la gente tenía corazón de sol. Él Encuentro con la "Nube Gris" pero para llegar, tartaruga tuvo que pasar primero por la gran Ciudad de México. Al vajar del avión tartaruga no pudo evitar que sus ojos se abrieran cómo platos, pero no por la belleza,sino por el asombro.
_"¿Dón- dón- dónde está el ci- ci-cielo?" Pregunta tartaruga intentando buscar el azul entre una capa espesa y gris.
Él aire no olia a pino ni a nieve; olia a humo de escapes y a asfalto caliente. Al caminar por las calles, vio que las banquetas estaban tristes, cubiertas de botellas de plástico vacías, envolturas de dulces y bolsas que volaban como fantasma de basura. Tartaruga se detuvo frente a un montón de desperdicio en una esquina y sintió una punzada en el pecho. Recordó sus lagos transparentes y sintió que las palabras se le trababan aún más de tristeza.
_"Es-es- está tierra tie-tiene tos", penso ella al ver el humo de los camiones.
Una promesa en el Camino tartaruga se agachó y recogió una botella de plástico qué estorbaba el paso de una pequeña flor que intentaba crecer en una grieta del pavimento.
_"No- te- pre- pre- preocupes, florecita", le susurró. " Yo voy ca-ca- camino a Michoacán, y vo- voy contarles a todos que el pla- pla- planeta nesecita ayuda", tartaruga entendió que su viaje no era sólo para ver el mar, sino para llevar un mensaje. Se dio cuenta de que no importa si las palabras salían despacio o repetidas, lo importante era que el mensaje de limpieza y respeto por la naturaleza llegara con fuerza. El Destino: Lázaro Cárdenas Al salir de la gran ciudad y avanzar hacia las tierras michoacanas, el aire empezó a cambiar. El verde de los carros le dio la bienvenida y, finalmente, el aroma a salitre le avisó que Lázaro Cárdenas estaba cerca.