10/05/2025
Hoy no solo celebramos el Día de las Madres. Hoy celebro a la mujer que me dio la vida, que me enseñó con el ejemplo, que me mostró que el amor no se dice, se demuestra: con entrega, con sacrificios silenciosos y con abrazos que curan el alma.
Mamá Marikis, gracias por cada regaño con amor, por cada comida calientita que preparaste incluso cuando estabas cansada, por tu manera de hacer que la casa se sintiera siempre como un refugio. Gracias por enseñarme a no rendirme, por hacerme fuerte sin endurecer el corazón.
Eres mi raíz, mi cimiento, mi brújula. Lo que soy hoy, lo debo a ti. Y aunque no siempre lo digo, lo siento todos los días: te amo profundamente y te agradezco con el alma por ser mi madre.
¡Feliz Día de las Madres, mamá! Que Dios te bendiga siempre, porque tú eres mi bendición más grande.