23/05/2026
Gracias, Elena, Elenita, Elenísima, gracias por mostrarnos con tu palabra escrita y hablada a amar más a nuestro maravilloso país, tan diverso y hermoso.
Gracias por tu franca y espléndida amistad, muchas felicidades en tu día.
“Mi hermana Kitzia y yo fuimos niñas francesas con un apellido polaco. Llegamos a la ‘inmensa vida de Méxicoʼ - como diría José Emilio Pacheco-, al pueblo del sol.
”(…) Este enorme país temible y secreto llamado México, en el que Francia cabía tres veces, se extendía moreno y descalzo frente a mi hermana y a mí y nos desafiaba: ‘Descúbranmeʼ. El idioma era la llave para entrar al mundo indio, el mismo del que habló Octavio Paz, aquí en Alcalá de Henares en 1981, cuando dijo que sin el mundo indio no seríamos lo que somos.
“¿Cómo iba yo a transitar de la palabra París a la palabra Parangaricutirimicuaro? Me gustó poder pronunciar Xochitlquetzal, Nezahualcóyotl o Cuauhtémoc y me pregunté si los conquistadores se habían dado cuenta quiénes eran sus conquistados.
“Quienes me dieron la llave para abrir a México fueron los mexicanos que andan en la calle”.
Fragmentos del discurso de Elena Poniatowska Amor al recibir el Premio Cervantes, en abril de 2014.
FUNDACIÓN ELENA PONIATOWSKA AMOR A.C.