09/04/2026
COMEDIA DE ERRORES
TITO MACIO PLAUTO (254 a.C.- 184 a.C.) nació en Sarsina, Umbría Italia, y se trasladó joven a Roma. Según la tradición, trabajó en el teatro, se arruinó en negocios comerciales y tuvo que ganarse la vida haciendo girar las piedras de molino, periodo en el que comenzó a escribir comedias para sobrevivir, tal y como se retrata en la obra de SANTIAGO POSTEGUILLO “El hijo del cónsul”.
Entre ellas “Saturio” (El hombre saciado) y “Addictus” (El esclavo de la deuda), cuyos títulos ya recuerdan sus desafortunadas desgracias personales; y una tercera, de título desconocido, que, representada con éxito, marcó el inicio de una exitosa carrera teatral que duró más de cuarenta años. Ajeno a la política, pero no insensible a los acontecimientos de la época [su producción tuvo lugar, además, prácticamente durante la Segunda Guerra Púnica], vivió enteramente de su arte pues escribía para vivir, su escritura no era más que una mera profesión.
Se le atribuyen más de 100 obras, aunque se han confirmado como auténticas 21, conocidas como “fabulae varronianae”. Sus obras destacan por la confusión de identidades, esclavos astutos y enredos amorosos.
Sus obras destacadas son Miles Gloriosus (El soldado fanfarrón), Menaechmi (Los gemelos), Aulularia (La comedia de la olla) y Amphitruo.
Sus obras gozaron de gran éxito popular en Roma y establecieron las bases de la comedia europea moderna gracias a su habilidad para retratar la vida cotidiana con ingenio y sátira.
Los códices, que contienen las comedias de Plauto, nos han legado su nombre completo, TITO MACCIO PLAUTO. Pero “Tito” y “Maccio” parecen ser ficticios: “Maccio”, de hecho, deriva de la máscara atelana del mismo nombre; el término “Plauto” puede significar tanto “pies planos” como “orejas largas y caídas”. Lo más probable es, por lo tanto, que sean nombres artísticos que Plauto usó durante su carrera como actor. Tras su muerte, se puso en circulación toda una serie de comedias con su nombre, muchas de las cuales resultaron ser falsificaciones. La obra del dramaturgo romano fue una fuente de inspiración para la trama shakesperiana, y sus tipos de personajes influyeron en el desarrollo de la commedia dell'arte, que a su vez ayudó a dar forma al humor de La comedia de los errores.