15/05/2026
Hay maestros que enseñan a leer, a correr, a pensar… y hay maestros que, sin darse cuenta, enseñan a creer en uno mismo para toda la vida.
En cada juego, en cada palabra de aliento, en cada “tú puedes”, viven recuerdos que acompañan para siempre a las infancias.
Porque detrás de cada niña y niño feliz, valiente y soñador, muchas veces hubo un maestro que dedicó su tiempo, su paciencia y su corazón para hacerlo sentir capaz, de transmitir toda esa alegría que s vive cada día.
A quienes hoy forman y educan con amor, entrega y vocación: GRACIAS por dejar huellas que jamás se borran.
Feliz Día del Maestro.
Fuerza, espíritu y guía.