01/06/2026
Los pimientos son más silenciosos que los tomates. No crecen tan rápido, no producen tan visiblemente y sufren sin avisar hasta que los síntomas se vuelven evidentes.
Seis señales que el pimiento ya te está dando — y lo que significan:
🫑 Manchas blancas o papiráceas en el fruto — quemadura solar. La pared del fruto se cocina al sol directo de la tarde, normalmente tras perder hojas que antes lo protegían. Mantener el dosel foliar. No deshojar la parte baja de la planta.
🌸 Flores que caen sin cuajar — temperatura. Las flores del pimiento caen cuando las noches bajan de 13°C o cuando los días superan los 35°C. El exceso de nitrógeno también provoca caída. Parar el aporte de nitrógeno en cuanto aparecen flores. En el interior peninsular en julio y agosto, este problema es muy frecuente — no tiene solución inmediata, solo esperar a que las temperaturas se moderen.
💧 Hojas caídas por la mañana — exceso de riego. El marchitamiento vespertino con calor es normal. El marchitamiento matinal con suelo húmedo significa raíces saturadas. Reducir la frecuencia de riego y mejorar el drenaje. Los pimientos no toleran los pies mojados.
🐛 Hojas nuevas arrugadas y deformadas — pulgones. Insectos pequeños en el envés de las hojas tiernas. Chorro fuerte de agua cada dos o tres días durante dos semanas. La planta se recupera completamente una vez eliminados.
🟣 Hojas con tinte violáceo — bloqueo de fósforo por suelo frío. El fósforo está en el suelo pero las bajas temperaturas impiden su absorción. El color desaparece solo a medida que el suelo se calienta. Frecuente en primavera en zonas atlánticas y de montaña.
🫑 Frutos pequeños de paredes finas — agua insuficiente durante el cuajado. Los pimientos necesitan humedad profunda y constante para desarrollar paredes gruesas. Riego profundo cada dos o tres días durante el período de engorde.
Los pimientos no piden ayuda en voz alta. Pero responden con honestidad.