25/04/2026
Benito Juárez llegó a la casa de los Maza en Oaxaca a los 12 años para trabajar como sirviente, porque su hermana Josefa ya cocinaba ahí y le consiguió el puesto. En esa casa vivía una niña llamada Margarita que tenía menos de un año de nacida. Veintiún años después, el 31 de julio de 1843, ese mismo hombre que entró por la puerta de servicio se casó con ella en el templo de San Felipe Neri. Él tenía 37 años y ya era abogado, magistrado y político. Ella tenía 17 y era hija adoptiva de la familia más distinguida de Oaxaca. Tuvieron 12 hijos, de los cuales cinco murieron antes que ella. Cuando Juárez salió exiliado por Santa Anna en 1853, Margarita se quedó sola con seis hijos pequeños, sin dinero, y se puso a coser ropa ajena para comer. Cuando los franceses llegaron en 1864 y Juárez huyó hacia el norte perseguido por el ejército de Maximiliano, Margarita tuvo que sacar a los hijos a New York en barco, sola, y ahí vio morir a dos de sus hijos pequeños en inviernos que no conocía, mientras su marido le escribía desde El Paso del Norte que el corazón se le destrozaba con cada golpe. Ella le respondió en noviembre de 1865: "cada día siento que me acabo, mi naturaleza está muy gastada y ya no resisto más." Tenía 39 años. Murió en 1871 de cáncer, agotada. Juárez la sobrevivió exactamente un año y medio. Los dos están enterrados en el Panteón de San Fernando.