27/03/2026
🤔Sabias que...
🤓El 26 de marzo de 1928 el General Jacinto Blas Treviño González abandona el país y cruza el rio bravo de forma desterrada por Río Bravo, Tamaulipas.
.. El 25 de marzo, llegamos a Río Bravo (Tamaulipas ), pasando por enmedio de los soldados que guarnecían aquel punto,...
Ya de acuerdo con el contrabandista propietario del jacal, quien me instruyó en forma completa sobre el nombre de la persona que allá, en la orilla del río, me ayudaría a pasarlo con todas las precauciones del caso; salimos a pie antes que amanecerá, tomando el camino real que de la población de Río Bravo conduce a la orilla del río, cuya corriente me era muy familiar por haber nacido casi en su margen derecha, en el pueblo de Guerrero, Coahuila, río abajo de Piedras Negras, amén de que habia pasado buena parte de mi niñez y juventud bañándome y cruzando el gran río.
Un tal Pancho Ibarra era el cómplice del contrabandista de Río Bravo, pronto lo encontré y comenzamos a tratar el asunto. Discutimos el precio del "Trabajito", haciéndole yo ver que nuestra situación económica era tan angustiosa que nos obligaba a buscar trabajo "al otro lado".
Concluí por persuadirle al decirle que lo más que podía darle por que nos pasara, serían cuatro pesos, pues solo trais diez en mi bolsillo.
Como a las 8 de la noche de aquella para mi inolvidable fecha, pues era nada menos que el décimo quinto aniversario de uno de los más grandes acontecimientos de nuestra vida, el de la firma del Plan de Guadalupe. alrededor de las ocho de la noche, se presentó este, saliendo del monte con una pequeña canoa llamada por ellos, los contrabandistas, "el patito", embarcación sumamente angosta.
Cuando llegamos a la otra orilla y al pisar yo tierra americana en Texas, dirigiéndome a Ibarra, le dije estas palabras :" ¿Cuanto quería usted cobrarme por el servicio que me ha prestado ?", dijo: "yo quería un poco más de dinero pues es mucho el riesgo que corremos en estas cosas..."Bien, -le dije-, aquí tiene usted dos monedas de oro, que.le servirán más que lo que yo le ofrecí al pasar el río ". El hombre sorprendió a su vez: "Bueno, pues favor por favor, yo le iba a dejar a usted aquí en un lugar cualquiera de la orilla, y al amanecer hubiera corrido el peligro de ser aprendido por los Rangers, quienes vigilan la frontera. No trayendo papeles, lo harían volver a México por Reynosa o por cualquier puente internacional. Después del favor que usted me ha hecho, voy a llevarlo a la casa de un hermano mío, donde pasará la noche, y mañana en la madrugada él mismo lo llevará a Donna, de donde podrá usted seguir el derrotero que más le acomode ".