15/06/2020
ucedió algo ayer que nos ha pasado sino es que, a todas, a muchas.
Saliendo del trabajo, a eso de las 7:30 pm, mi pareja y yo fuimos a comprar una pizza para cenar al Escarabajo Scratch, el cual que se encuentra sobre el andador coronilla.
Primero ella entró al baño a lavarse las manos, la espere afuera, fue mi turno de entrar a lavarme y al momento de regresar, casi saliendo del bar, sentí como este vato que ven la foto me metió su mano a la entrepierna y la quito en segundos; me detuve, volteé y le cuestioné por qué me había tocado, él riéndose me dijo "que se había confundido con la silla", se estaba haciendo el muy chistoso junto con los demás vatos que estaban en su mesa (uno de ellos dijo ser encargado del bar o una cosa así, desconozco este dato pero era un hombre delgado, blanco, viejo y bajo de estatura) yo le repetí al vato que me agredió que no le creía y que no tenía por qué tocarme, me juzgaron, minimizaron la agresión, me salí y comencé a llorar.
Fui hacia la novia que estaba afuera y le dije que quería irme, le platiqué y me dijo que le dijera quién había sido. Fui y lo señalé y el vato se exaltó y empezó con un tono de ridiculización hacia nosotras a decirnos que lo disculpáramos y que había sido un error, ahora argumentaba que me había confundido con una de las chicas que trabaja ahí. Pasé de ser una silla a otra chica, según su discurso.
Se salió del lugar disque a llegar a un acuerdo porque nosotras estábamos gritándole en defensa, con un lenguaje corporal de intimidación, se nos acercó demasiado y mi novia lo aventó y ahí todo mundo se volcó contra nosotras a defender a este sujeto. El presunto encargado o no sé qué puesto o relación tenía con él vato se acercaba mucho a mí y me decía "te digo la verdad, el es gay", incluso me toco el brazo queriendo que le pusiera atención porque estaba defendiendo a su amigo.
Y bueno, de ahí se agarraron para decir que era gay y que entonces sus intenciones no iban a ser las que yo denunciaba. Mi compañera marcó al 911 mientras que el vato se burlaba y le gritaba sus datos personales, se burlaba diciendo que ahí los esperaría sentado mientras seguía bebiendo, haciéndose el muy honesto, el sujeto no dejaba de burlarse de nosotras y de hacer comentarios sobre nuestro aspecto físico, su intención era la de provocarnos.
Nos retiramos un momento en lo que esperábamos a las oficiales, las vimos llegar y fuimos hacia ellas, les platicamos la situación y nos acercamos a señalar al hombre que me había tocado, entonces este sujeto y los integrantes del bar comenzaron a defenderlo, él insistía en que era "maricon" (así fue como él mismo se autonombraba) y que si me hubiera querido tocar me hubiera hecho otras cosas, el muy cínico se atrevió a explicarnos como me había tocado la pierna y que eso no significaba nada, que no era un acosador ni un agresor sexual, que si fuera eso su accionar hubiera sido muy distinto (mientras decía esto, hacía mímica de cómo me pudo haber tocado si lo hubiera querido hacer). Les dijimos que nosotras éramos lesbianas y que no íbamos por la vida tocando a los vatos; la lesbofobia apareció de inmediato, amigos y empleados del bar nos gritaron “si se les nota lo lesbiana”, como si eso pudiera representar un insulto.
En fin, fue un rato extenso en el que el vato se trató de justificar con las oficiales y los empleados del bar comenzaban a acercársenos queriéndonos convencer de que había sido un error. Procedimos a que se levantara una sanción por falta administrativa, estábamos hartas de seguir ahí, el vato no paraba de pedir se le escuchara que porque "yo ya había hablado mucho dando mi versión y a él le tocaba", que estúpido ¿no?. Afirmé que sí quería proceder con las oficiales, entonces lo esposaron y se lo llevaron y nos fuimos a dar el testimonio y a firmar con un juez.
En ese chistecito se nos fueron 7 horas, hasta las 3:30 a.m. llegamos por fin a casa. Lo único bueno de esto es que estuvimos siendo monitoreadas por varias mujeres cercanas que amamos y se los agradecemos.
Me sentía mal por haber desperdiciando mi tiempo en un procedimiento (hablando al 911, y esperando tanto tiempo en donde detienen a los sujetos para poder levantar el alta) ya que sabemos que este sistema no es funcional para las mujeres, porque ninguna de nosotras confiamos en los hombres, ni en la ley.
Sin embargo, creemos que ya es necesario que este tipo de agresión (y todas) se denuncien en cualquiera de las formas, no pueden seguir tan inmunes y creyendo que no nos vamos a defender. Podemos accionar con lo legal o con lo social, o con ambas, como las herramientas de cada una nos lo permita y como nos sea más funcional.
Esto no es justo, porque no es la primera vez que un sujeto me toca en la calle o me agrede y sale corriendo. No es justo para ninguna, porque todas somos vulnerables a sufrir una agresión sexual y de mis conocidas, son muy contadas a quienes no les ha sucedido.
Entonces, me vale un kilo de mi**da si este vato es gay o un pony. Si me tocan la pierna sin mi consentimiento o a cualquiera de ustedAs, es violencia y hay consecuencias.
Para qué sepan, el vato se encuentra detenido, le han de quedar algunas horas porque no quiso pagar la fianza. Él es bartender del lugar llamado Scratch, así que quiero denunciar públicamente y por este medio también a ese lugar, porque no hizo NADA por nosotras, ninguna de las personas que trabajan ahí o que estaban consumiendo nos apoyaron, al contrario, nos bombardearon, nos grabaron, nos intentaron convencer de que mi percepción estaba errónea, su lenguaje corporal era violento, nos gritaron que "nos fuéramos a la v***a", “malditas lesbianas” y demás palabrotas que ya bloquee.
El hecho de que intenten burlarse o insultarnos por lesbianas, es lesbofobia y no lo vamos a permitir.
Hacemos responsables al bar scratch y al sujeto de las fotos por cualquier represalia tomada en nuestra contra y por las amenazas de golpearnoss que están surgiendo por parte de los amigos de este sujeto.