Enciclopedia Epazoya

Enciclopedia Epazoya Espacio para divulgador la historia y riqueza Cultural del pueblo de Epazoyucan Hidalgo.

Un homenaje doble: A Epazoyucan y a Neftalí, un prometedor y joven Arqueólogo, quien desafortunadamente falleció a sus 2...
04/08/2020

Un homenaje doble:
A Epazoyucan y a Neftalí, un prometedor y joven Arqueólogo, quien desafortunadamente falleció a sus 27 años en 2017.

De niñito, fue el guía más joven de los museos de Antropología, Templo Mayor y San Ildefonso.

Su pasión tan temprana, le permitió dejar al menos 20 años de trabajo en nuestra memoria.

Vídeo donde se muestra el recorrido realizado por Visitas Arqueológicas de México a la Sierra de las Navajas y al convento de Epazoyucan en el estado de Hida...

18/07/2020

Epazoyucan Estado de Hidalgo Mexican state, Corredores turisticos de Hidalgo Mexico Epazoyucan, Epazoyucan turismo en Hidlago. El área que ocupa el Estado de...

14/07/2020

Leyendas Epazoyas:

*tomado de "Hidalguía"

LEYENDAS

LAS BRUJAS-
En 1940, durante las noches llovía, algunos de los integrantes de la banda de música de Epazoyucan, al terminar sus ensayos, veían en el cerro de Tenango algunas luces, que eran producto de las brujas que habitaban por esos parajes. Las brujas son chupadoras y voladoras, se pasan el secreto de madres a hijas.

La gente piensa que son cosas del diablo. Hay que temerles porque les gusta ch**ar niños pequeños y después de ch**arlos se mueren. Provocan grandes males pero hay remedios para contrastar sus poderes.

LA GALLINA DE LOS HUEVOS DE ORO.-
Desde hace mucho tiempo, el camino entre Epazoyucan y Santa Mónica ha sido muy transitado por los arrieros que llevaban su mercancía a vender de un pueblo a otro, y por las noches, entes de las 8 y las 9, cuando regresaban a Epazoyucan, al atravesar el "puente viejo", sus bestias se asustaban y los arrieros escuchaban el escándalo que producía la gallina con sus pollitos; lo que les parecía extraño era la hora en que esto ocurría porque las gallinas ya están durmiendo, pero al poco rato veían pasar a una gallina grande con muchos pollitos de color dorado, y la seguían pero nunca la alcanzaban, y de repente desaparecía con todo y pollitos, después las bestias se calmaban y pasaban tranquilamente el puente hasta que llegaban a su destino.

LA MUJER DE TLAXISCO.-
Allá en la barranca de Tlaxisco, cierta tarde, unos señores de Epazoyucan, venían de regreso, cuando vieron a una mujer joven y hermosa que estaba lavando la ropa y cantando, por lo que decidieron ir a "malorearla" y se acercaron hasta donde estaba, diciéndole varios piropos mal intencionados, pero sólo podían verle el cuerpo y no la cara, así que se desnudaron y se metieron a nadar en el remanso del agua y continuaron hablándole a la mujer y la invitaban a bañarse con ellos. Cuando la convencieron, la señora se metió al agua y se convirtió en perro. Los señores se asustaron tanto que llegaron corriendo hasta sus casas todavía mojados y sin pantalones.

El ENCANTO DEL CERRO TENANGO.-
En una ocasión un 24 de junio, unos jóvenes de Epazoyucan regresaban de la fiesta de San Juan con sus guitarras y pan que habían comprado, cuando justamente donde hay una compuerta que deja caer el agua del arroyo, en la división del camino se les apareció un charro, quien los invitó a ir a su casa porque era cumpleaños de su esposa y quería llevarle, serenata, así que lo siguieron y cantaron fuera de la casa, hasta que la señora abrió y los invito a pasar, les invitaron de comer y beber pero como no quisieron nada, les dieron barbacoa para que se llevaran a sus casa, y como ya era de noche, los invitaron a quedarse a dormir ahí les dieron y les mostraron sus habitaciones y sus camas y ahí se durmieron.

Cuando despertaron se dieron cuenta de que habían dormido entre las piedras del cerro y el perchero en que habían colgado sus ropas y las guitarras, eran nopales y en sus morrales sólo tenían el pan que habían comprado en la feria.

EL ENCANTO DE TIZAHUAPAN .-
Cada 24 de junio, se celebra la fiesta de Tizahuapan, y la gente que camina hacia Epazoyucan, por el antiguo camino de terraceria, dice que a las 12 de la noche tienen una visión en el cerro de Tenango donde existen muchos montículos prehispánicos y logran ver como si fueran las 12 del día a la gente que transitaba con sus ropas y penachos prehispánicos, llevando vasijas y haciendo las actividades cotidianas de su época. Se oyen los ruidos y se ven los movimientos de las gentes como si vivieran.

Pero si el viajero por casualidad voltea hacia atrás, se queda convertido en piedra, por lo tanto se recomienda no transitar por ese camino el día señalado o no voltear hacia atrás para evitar convertirse en piedra.

LOS DUENDES.-
Son enanos gorditos a veces visten de charros y salen en tiempo de "oscurana" cuando llueve mucho. Hace poco tiempo aún se les escuchaba gritar desde la casa del Prof. Mercado hasta el jagüey grande. Gritan con eco y espantan a los perros.

En una casa de Epazoyucan, donde vivía una señora con sus hijos pequeños, porque su marido trabajaba fuera, por las noches se escuchaban ruidos en el tapanco de su casa, donde su hijo mayor guardaba sus canicas y botes, y creyendo que el gato había tirado las canicas, mandó al día siguiente a la muchacha que le ayudaba a que las recogiera, pero no encontró nada en desorden y pasando algunos días volvió a escuchar los mismos ruidos, hasta que se dio cuenta que era el duende que jugaba con las canicas y las volvía a acomodar cuando terminaba de jugar.

Otro día el duende le quitó al niño pequeño de la cama y lo acostó a media pieza. A su esposo también se le apareció el duende un día que no dejaba pasar a su caballo y el señor creyendo que era un maldoso, lo regañó para que se quitara de la cerca y le permitiera el paso al caballo y el duende desapareció y jamás lo volvieron a ver.

Se cree que los duendes son niños que se escapan de los centros espiritistas donde curan o adivinan.

Cuenta la leyenda que nació en una cueva cercana al poblado de Santa Mónica. Según la narración de Ixtlilxochitl en la historia chichimeca, por el año 1049 un noble tolteca llamado Papantzin, llevó a su hija Xóchitl ante la corte tolteca, para ofrecerle una jícara de miel del maguey, obtenida por su padre.

LA APARECIDA.-
Cierto día en que un mayordomo de Epazoyucan fue a conseguir hombres para hacer el "tirado" de cebada pasó a la tienda a comprar una vela y cerillos para su casa, cuando vio una señora desconocida pero no le hizo caso y salió rumbo a su casa, continuó caminando porque había luna llena pero pronto se dio cuenta que ya no había camino y entonces encendió un cerillo y vio frente a él el fondo de una barranca y ya no pudo caminar hacia ningún lado por que tuvo que quedarse ahí hasta que amaneció y con trabajos llegó a su casa pues el camino estaba lleno de matorrales que no había visto cuando llegó hasta el barranco. La culpable del hechizo fue la señora que vio en la tienda.

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El misterio de los grafitis.Los graffiti  del Siglo XV1 que se localizan en la iglesia de Zempoala Hidalgo y en la parro...
07/07/2020

El misterio de los grafitis.

Los graffiti del Siglo XV1 que se localizan en la iglesia de Zempoala Hidalgo y en la parroquia de Epazoyucan, Hidalgo.
Son tan interesantes como distintos los temas de ambos, lo más atrayente y fascinante es la insistente presencia del juego de El volador en Zempoala, lo decepcionante es no conseguir abundante información al respecto.
Es bien sabido que Epazoyucan perteneció a Zempoala y que ambos pertenecieron al estado de México antes que al de Hidalgo, También hay información acerca de los dos edificios conventuales así como del patrimonio pictórico que los caracteriza pero muy poco respecto a los graffiti. Si alguien tiene alguna pista documentada y fidedigna, ojalá pudiera compartir los datos.

Ofelia Mejía.

Una breve crónica Epazoya:“Concho”A los 16 años conocí a Concho. Llegó de improviso a visitar a su hermana, a su casita ...
06/07/2020

Una breve crónica Epazoya:

“Concho”

A los 16 años conocí a Concho. Llegó de improviso a visitar a su hermana, a su casita de adobe. Yo me pasaba los días ahí con ella. Carmelita era una campesina menudita muy pequeña, que vivía en las faldas de la montaña oriente de Epazoyucan Hidalgo. Mi mamá me la había presentado como su madre adoptiva y yo con el desparpajo que me caracteriza, me dispuse a ser la nieta adoptiva de tan generosa persona.

Probablemente eran los últimos días de enero. Me encontraba bordando un vestido de manta, con la imagen de la diosa de la tierra, Coatlicue. Planeaba estrenarlo en la danza del natalicio del señor Cuauhtémoc, en el zócalo de la Ciudad de México, el 23 de febrero. Era 1988.

Para bordarlo, me sentaba en una silla cerca de la puerta de la casa de adobe de Carmelita, pues el humo de su tlecuil, siempre encendido con ramitas y pencas de maguey, habían tiznado toda la casa, haciéndola muy obscura. Además del hecho de que no había electricidad.

Estaba concentrada en mi bordado, cuando llegó Concho. Lo supe porque sentí una poderosa mirada sobre mi cabeza y al alzar la mía, vi unos hermosos ojos azules, abiertos como platos y un cuerpo paralizado por la sorpresa de mi presencia.

Carmelita se apresuró contenta a su encuentro, le pidió que pasara y me presentó como su querida y preciosa niña Paola.

Él apenas y pudo decir algo. Algo que ni siquiera entendí. Extendió su mano para saludarme, como lo hacen los campesinos serranos: Con la mano abierta rozando las puntas de sus dedos con los míos, rápida y suavemente.

Sentí y vi el temblor incontrolado de su mano, y sin decir palabra, tan pronto como llegó, se fue…

“Seguramente lo espanté porque soy una gigante, o le caí mal” –pensé-.
..Un día me lo encontré en la milpa de enfrente, mientras yo jugaba con “Antolín”, el burrito que usaba Vicente -esposo de Carmelita-, para ir a raspar magueyes aguamieleros con los que se preparaban pulque diariamente.

Otra vez me saludó muy tembloroso, pero está vez se quedó a platicar un poquito conmigo.

Debo decir, que Concho tenía la presencia más agradable que he conocido.

Esa tarde, platicando con Carmelita sobre lo serio y callado que era su hermano, me reveló que Concho estaba muy enamorado de mí.

(Como si yo no lo hubiera notado)

Me contó que Concho no hablaba con nadie, sólo con ella. Le parecía asombroso, que él me dirigiera la palabra, pues toda su vida había sido extremadamente silencioso, ensimismado y tímido. Siempre concentrado en su milpa o en los trabajitos de albañilería que le salían a veces.

Me contó también que él nunca se había casado, ni siquiera había tenido novia, mucho menos hijos.

-¿Qué edad tiene su hermano? Un día le pregunté.

- “86”, me contestó Camelita.

Llegué a encontrar a Concho algunas veces, en mis caminatas por la montaña o en los alrededores de la casa de mi abuela serrana. Él se quitaba el sombrero, como señal de que íbamos a platicar, y procedía a saludarme tembloroso, rozando mis dedos.

Su mirada era totalmente azul, límpida y triste.

Cuando él me miraba, de verdad podía sentir que una brisa suave me envolvía en una atemporal ternura, y ante mis ojos, él se convertía cómo acto de magia, en un tímido muchacho de mi edad.

Su mirada me vestía de reina y a veces de diosa. Era yo, una criatura inalcanzable y muy sublime.

La mirada celeste de Concho se ha perpetuado en mi memoria, como un regalo perenne de profunda ternura y dignidad.

Paola Angélica Sosa.

Un personaje inolvidable de Epazoyucan...y Tlatelolco.El Agustín Mejía Zarazúa que yo conocí…Hace un tiempo se volvió pr...
02/07/2020

Un personaje inolvidable de Epazoyucan...y Tlatelolco.

El Agustín Mejía Zarazúa que yo conocí…

Hace un tiempo se volvió prácticamente una noticia a nivel nacional, la muerte de don Agustín Mejía, en Tlatelolco.

Una enorme sorpresa e incredulidad me invadieron al leer su nombre, firmando una carta póstuma que le acompañaba. Mientras, un sinfín de recuerdos se me amontonaba a todo galope…

Conocí a Agustín Mejía a mis 12 años de edad en 1984, pues mi madre y mi padrastro Fernando Ramírez Capmany -quienes eran sus grandes amigos-, comenzaron a frecuentarlo.

Vivía en la calle principal de Epazoyucan junto a la casa de su hermana Ofelia, ambos con un asombroso buen gusto.

Su casa me maravilló por su tamaño y belleza, mezcla de piedra, barro, estuco, madera, jardines, pinturas, libros, vinos y música que se conjugaban para crear diversos ambientes, que invitaban a la reunión, al goce y al debate. Su dueño era un hombre de unos 40 años de edad con una personalidad muy fuerte, y mirada y sonrisa que denotaban mucha inteligencia, inconformidad y camaradería.

En ella conocí muy buena música incluyendo la vieja y nueva trova cubana.

Escuché frecuentemente palabras y frases que terminaron influenciando mi pensamiento como: luchas y organizaciones sociales, guerrilla, revolución y ternura, combate a la corrupción, arte, historia y naturaleza.

Por influencia suya, mi padrastro construyó su propia casa, prácticamente a espaldas de la de Agustín, en las faldas del cerro, por lo que seguí muy vinculada a Epazoyucan y su historia hasta 1998 cuando Fernando murió.

Guardo de Agustín dos recuerdos en especial:

Uno a mis trece años, cuando me invitó a dar una muy larga caminata por los cerros de Epazoyucan, en la que me habló de jagueyes, magueyes, naturaleza, chichimecas y agustinos.

El otro recuerdo, a mis 17 años, una charla vehmente, después que regresé de un viaje a la Sierra Madre, donde le conté con particular entusiasmo, de mis aventuras en diversas comunidades indígenas y campesinas, en sierras, selvas y desiertos. De la guerrilla guatemalteca y de mi gusto por la Antropología, que en cierta manera él había influenciado.

Aunque diversas circunstancias nos alejaron, Agustín nunca se fue del todo…

Volví a saber de él, más o menos en 2013, cuando vi su nombre en un programa del CCUT de crónicas urbanas tlatelolcas y donde hablaría de sus memorias del Nonoalco-Tlatelolco ferrocarrilero.

Me asombró mucho enterarme que era mi vecino, pero no me asombró ver su nombre en blogs, charlas y publicaciones periodísticas de la comunidad, pues Agustín siempre hizo saber de su presencia y pensamiento.

Charlé con él muchas veces en los pasillos de Tlatelolco, de la segunda y tercera sección, por donde solía caminar.

Tuve el gusto de conocer a su esposa en la Plaza de las Tres Culturas, un par de años después.

Recuerdo que una de las últimas charlas, fue sobre Alzheimer. La pesadilla que fue para su madre padecerla, y para él intentar darle calidad de vida.

Una misión imposible y muy dolorosa para sí.

Su muerte en Tlatelolco y su carta –que de paso es un reclamo para exigir el derecho a la muerte asistida en México-, no me asombraron del todo, pues Agustín fue un hombre crítico y digno. Ligado a Tlatelolco -mi barrio- desde muy joven, quien incluso había perdido también ahí a su hijo, cuando éste apenas salía de la adolescencia.

Puedo comprender que no quisiera padecer y hacer padecer por su Alzheimer. Sin embargo, espero que sea recordado por sus "palabras indignadas" y su extensa creación literaria.

Descanse por siempre en paz mi querido maestro.

Paola Angélica Sosa.

ToponimiaEpazoyucan significa: “Lugar de mucho epazote” o "Lugar que pertenece al epazote". La escritura jeroglífica est...
01/07/2020

Toponimia
Epazoyucan significa: “Lugar de mucho epazote” o "Lugar que pertenece al epazote". La escritura jeroglífica está compuesta por dos plantas herbáceas sobre el lomo de Epatl o zorrillo; estos sonidos fonéticos significan hierba del zorrillo, hierba con la que los mexicanos condimentan algunos de sus alimentos básicos. Las raíces en náhuatl son; Epatl (zorrillo), Zotl (olor fuerte y desagradable), Yutl (lo que pertenece) y Can (lugar de) dan como resultado la palabra Epazoyucan.
Fuente: www.epazoyucan.hidalgo.gob.mx

La Parroquia de San Andrés, en el Catálogo de 1929Celebrando el excepcional trabajo que en 1929 con la Secretaría de Hac...
01/07/2020

La Parroquia de San Andrés, en el Catálogo de 1929

Celebrando el excepcional trabajo que en 1929 con la Secretaría de Hacienda y Crédito Público y la Dirección General de Bienes Nacionales comenzaron a preparar con muy incipiente tecnología para el caso, los tres expertos de más prestigio: Luis Azcue y Mancera, Manuel toussaint y Justino fernández,: el CATALOGO DE CONSTRUCCIONES RELIGIOSAS DEL ESTADO DE HIDALGO, Vol.1 y Vol.11, en el Vol.1 figura, desde luego, el Municipio de Epazoyucan Hidalgo, este catálogo ha sido referente obligado y punto de partida para los estudios y artículos más formales acerca de la Parroquia de San Andrés apóstol, el estudio cuenta con planos del terreno y las dos plantas del edificio. Lo mismo para las siete capillas del municipio, también con plano arquitectónico, estado de conservación, culto al que se destinan, etc. las capillas son: El Calvario, San Juan Bautista, Santa Mónica, Virgen de Guadalupe, Sagrado corazón (1), Sagrado corazón (2) y San José.
Este valor arquitectónico e histórico ha sido ignorado, o tal vez opacado por el valor y la belleza de la parroquia, sin embargo, este "corredor de capillas" merece ser considerado cuando menos como objeto de estudio histórico-social.
Si hay quien se interese por conocer o consultar este material, con gusto será facilitado para su consulta, posiblemente por su importancia ya haya sido digitalizado, al pie del nombre de cada capilla se puede ver el número de expediente para facilitar su búsqueda.

Ofelia Mejía

Documentos antigüosEncontrando sin buscar, de esa manera encontré y comparto dos documentos referentes a Epazoyucan que ...
01/07/2020

Documentos antigüos

Encontrando sin buscar, de esa manera encontré y comparto dos documentos referentes a Epazoyucan que me obsequió un familiar en junio de 1975. Uno de ellos, a juzgar por los matasellos y la impresión del Escudo Nacional, se infiere que es original, data de 1923, siendo Álvaro Obregón Presidente de México, está dirigido al Presidente Municipal de Epazoyucan en ese tiempo, con ese escrito se le negó el financiamiento que solicitó para realizar obras en Epazoyucan, la negativa fue por no estaba presupuestado con antelación, y : “por carecer de facultades en el ramo de Hacienda” es decir, que en vez de dirigirse a Hacienda, la “saltó” y se dirigió a la Presidencia de la República. De manera un tanto simplista se dice que es necesario estudiar y aprender historia para no cometer los mismos errores, de este documento podemos aprender a gestionar correctamente cuestiones importantes, en las instancias correspondientes y no tratar de “ir hasta arriba” porque sólo exhibimos ignorancia, soberbia, arrogancia, y más defectos, al ignorar a las instituciones adecuadas, de ese modo hay más posibilidades de perder que de ganar, como nos lo demuestra esta parte de la historia de Epazoyucan.
El segundo documento es una copia simple del nombramiento manuscrito del gobernador provisional del estado de Hidalgo, al presidente municipal provisional de Epazoyucan del 14 de noviembre 1914.
El contexto y detalles de estos documentos, uno con 106 años de antigüedad y el otro casi el siglo, (97 años) pueden ser punto de partida para la revisión de archivos y comenzar a construir la historia contemporánea de Epazoyucan, ojalá pudiera interesarle a alguien con el perfil profesional de historiador, antropólogo, sociólogo, etc. Pudiera ser el momento de comenzar una nueva etapa aportando actividades trascendentes para Epazoyucan, como investigar quienes así lo hicieron en el pasado y cuándo comenzó la historia de más de lo mismo. Quizá es tiempo de comenzar una verdadera etapa de reconstrucción de este pueblo.

Ofelia Mejía.

Distintas etapas y formas de vida en Epazoyucan.
01/07/2020

Distintas etapas y formas de vida en Epazoyucan.

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