29/05/2026
29 de mayo de 1916
Llamado militar a ciudadanos a entregar sus armas en el Distrito Federal
La agitación obrera de mayo de 1916 en el Distrito Federal, producto del alza injustificada de los precios de primera necesidad, el acaparamiento y ocultamiento de mercancías, así como la desconfianza al papel moneda carrancista por comerciantes, provocó una crisis inflacionaria sin precedentes al costo de la vida y, en consecuencia, hizo temer a las autoridades militares constitucionalistas un estallido social violento. Tratando de prevenirlo, el 28 de mayo de 1916, el comandante militar de la plaza del Distrito Federal, general Benjamín Hill ordenó la entrega de armas en posesión de personas civiles a las autoridades. Al día siguiente, El Pueblo publicó el mandato:
“La comandancia militar de la plaza expidió ayer la orden que en seguida transcribimos: Se hace saber a todos los habitantes del Distrito Federal que deben de presentar en esta comandancia militar, en el periodo comprendido entre las 10 de la mañana del día 30 de los corrientes y el 1º de junio a la misma hora, las armas de fuego de todas clases que tengan en su poder.
“La única excepción para esta disposición, son los militares en servicio. Todas las personas que tengan permiso para portación de armas expedido por la secretaria de guerra o esta comandancia militar deben presentarse para ser nuevamente registrados, quedando anuladas todas las licencias expedidas en otras oficinas. Siendo esta disposición de carácter netamente militar, se previene a los infractores de ella que serán juzgados militarmente si al verificarse los cateos que ordena esta comisaria militar se encuentran armas en su poder.
“Constitución y reformas. México 28 de mayo de 1916. El general comandante militar, Benjamín G. Hill”.
A toda costa, las autoridades carrancistas previeron impedir el acceso a los huelguistas de armas y municiones, por temor a ser usadas durante las protestas. Por otra parte, ante el temor de una guerra contra Estados Unidos a causa de la expedición punitiva en el estado de Chihuahua, era necesario contar con una reserva de armamento para poder equipar a las fuerzas. La indicación de Hill fue acompañada con cateos de casas, generalmente propiedad de líderes obreros y opositores al gobierno de Carranza. A pesar del desarme impuesto, la violencia no disminuyó en la ex capital de la República.
Armamento confiscado al ejército zapatista, carabinas de repetición, 30-30. Ca. 1916. © (65728), México, Secretaría de Cultura – INAH – Sinafo – FN.