18/12/2025
A sus cuatro años, Xiaoxi, una niña de Asia, resuelve el Cubo de Rubik en menos de diez segundos. Toma el cubo, lo gira como si escuchara un secreto escondido en los colores y, de pronto, deja sus seis caras perfectamente ordenadas.
Los especialistas no saben explicarlo.
Los adultos solo pueden mirar con asombro.
Su hazaña nos recuerda que la mente infantil es un territorio donde la lógica y la intuición se mezclan sin pedir permiso.
Mientras tanto, en la Olimpiada Estatal de Matemáticas, aquí en Sinaloa, exigimos a los alumnos que no solo resuelvan el problema, sino que expliquen el proceso paso a paso. Y, aunque es válido pedir claridad, olvidamos que no toda mente piensa con palabras.
Muchos niños llegan a la respuesta correcta, pero no pueden narrar cómo. No es incapacidad ni desorden: es otro modo de razonar, tan abstracto y veloz que ni siquiera ellos pueden traducirlo.
Xiaoxi es el recordatorio de que la educación debe reconocer también esa forma silenciosa de pensar.
Porque el misterio del aprendizaje no siempre se escribe: a veces, simplemente sucede.
Antes de que den El toque de Recreo
Se encuentran sumamente molestos los maestros ganadores de la Promoción Horizontal, debido a tantas deducciones que se les aplicó el SAT y el ISSSTE.
Pero deben de estar por entendidos que esto es normal para la instituciones, ya que entre más ganas, mayores son las deducciones y retenciones.