28/05/2026
FAMILIA NAVA REYNA
Esta familia integrada por cinco miembros, fue producto de la unión matrimonial del señor Melesio Nava Gómez, originario de Chichihualco, con la señora Josefa Reyna Adame. Ellos, tuvieron tres hijos: Natividad, José y Constantina. El señor Melesio Nava, anteriormente había estado casado con la señora Agripina Navarrete, originaria de Tixtla de Guerrero.
Se dice que poco después de que falleció su primera esposa, la señora Agripina Navarete, don Melesio Nava se volvió a casar con una joven de nombre Josefa Reyna Adame. “Ella era una mujer alta, de ojos azules”, originaria de El Naranjo.
Josefa Reyna tenía una personalidad muy bonita. Ayudó a su esposo a criar a sus nueve hijos. Como ya hemos mencionado, con Josefa Reyna Adame, don Melesio tuvo tres hijos: Natividad, Constantina y José de apellidos Nava Reyna.
Melesio Nava junto con su familia, vivieron en sus huertas por allá en la Cueva de la Uva, El Agua Escondida y El Tabacal, que están en plena sierra entre Puentecillas, La Escalera, Polixtepec y Corral de Piedra. Años mas adelante, junto con su hijo José Nava, se establecieron cerca de Corral de Piedra y en las tierras de El Espinal ordeñaban sus vacas.
Cuando en el año de 1952 llegó el agua a Corral de Piedra, don Melesio Nava junto con otros señores organizaron y gestionaron todos los medios necesarios para celebrar una gran fiesta de inauguración. El pueblo estaba muy contento, se dice que la fiesta duró 15 dias. Hubo gallos, bailes en donde tocó la orquesta de Yextla, juegos como “el volantín”, carreras de cinta, fotografos y puestos en donde vendían tela, comida y nieve. En esa ocación don Melesió Nava debutó una jugada de gallos junto con don Enrique Alarcón, de El Naranjito. En el palenque, don Cirilo Sánches era “el gritón” y su sobrino Pedro Nava “el amarrador”.
Melesio Nava Goméz también se interesaba mucho por su familia. Visitaba a sus hijos que vivián en la Escalera y era muy cariñoso con sus nietos. Su hijo José, se casó con Aurora Nava Ávila, y sus hijas Natividad y Constantina, se casaron con Teofilo Zamora y Alfonzo Marino, respectivamente.
Desde que falleció su hijo José Nava, don Melesio Nava se encargó del cuidado de sus nietos y su nuera. Como no había escuelas cercanas en los aislados ranchitos en donde vivían, enseñó a leer a sus nietas Antonia y Conchita, basandose en un librito escolar que le llamaban “silabario”. Tenía paciencia para enseñar y no usaba lentes para leer.
Pronto don Melesio Nava comenzó a padecer deficiencias propias de la vejez. Cuando se sentía mal, enseguida mandaba llamar a su familiar y doctor de confianza Joaquín Nava Moreno, quien vivía en La Cienega. Este acudía gustoso hasta Corral de Piedra para atenderlo. Finalmente, Melesio Nava Gomez falleció en 1956 y fue enterrado en el Campo Santo de Corral de Piedra. Tiempo después, hacia los años 80', falleció su esposa, la señora Josefa Reyna Adame.
Hoy en día, los descendientes de esta familia Nava Reyna, se derivan de las familias: Zamora Nava, Nava Nava y Marino Nava.
Texto de Moisés Nava.