18/08/2026
Ya lloriquean la prima, la amante y la tia: se les derrumbó el teatrito y ahora quieren que Acatlán les pague el berrinche a costa de un bloqueo
Cayó “El Piojo”, el segundo de los Rojos, y en automático Marychuy y Maricruz Bello (con la señora madre de regalo) se echaron a llorar. Saben que son las siguientes. Y como ya no les funciona el viejo truco, invitan al pueblo a tomar la autopista… mientras el padrino mayor pone la lana para que nadie le toque la libertad.
Redacción, Acatlán de Osorio.-
Se les vino abajo el techado completo.
Apenas la Fiscalía le clavó las esposas a Higinio Vergara Martínez, alias “El Piojo”, el segundo de Los Rojos y el que andaba de mano en mano con los regidores rijosos de Acatlán, y ya salieron las lágrimas de manual. Marychuy y Maricruz Bello —prima, amante y, para que no falte nadie en la foto familiar, la mamá del paquete— vieron el escritorio de la Fiscalía y entendieron de golpe: ustedes siguen en la lista.
Y en vez de quedarse calladitas como cualquier mortal, sacan el libreto de siempre: “¡persecución política!”, “¡injusticia!”, “¡vamos a bloquear la autopista el 21 de agosto!”. Puro berrinche de las que se creían blindadas. El teatrito se les destrozó y ahora pretenden que el pueblo de Acatlán les sirva de carne de cañón mientras ellas se enjuagan las manos y se hacen las ofendidas.
La pregunta que todo el mundo se traga pero nadie grita: ¿quién pone la lana?
¿Las lonas? ¿Los camiones? ¿El “apoyo” a la gente que van a sacar a sudar a la carretera? ¿Los paisanos, esos “pobres ternuritas” que siempre sacan cuando les conviene llorar? No se hagan los tontos. Sale directo del padrino mayor, el líder de los Rojos, que anda más expuesto que nunca y necesita un distractor urgente. Porque no solo se trata de salvar a las del clan: se trata de que su propia libertad ya está en la lista de espera y el reloj no para.
Esta misma tarde trascendió que la Fiscalía ya tiene al menos cinco capturas más con orígenes delincuenciales en Acatlán. Y entre ellas, mínimo dos mujeres. Qué coincidencia tan perfecta, tan redonda, tan… familiar.
Mientras tanto, las primas-amantes-tías del pelle ya ensayan el papel de víctimas eternas. Lloran, gritan, se ofenden, se rasgan las vestiduras… pero la verdad es más simple y más podrida: se les acabó el negocio de operar a la sombra del jefe. Ya no hay quien les acomode el escenario ni les limpie el desastre. Y ahora exigen que el Gobierno de Puebla “cumpla”… o sea, que deje de tocarles la puerta y les regrese el estatus de intocables.
Qué descaro tan bien ensayado.
Primero cayó el segundo. Ahora tiemblan las del círc**o íntimo. Y el pelle, allá atrás, mandando a pagar la manifestación mientras se esconde detrás de las lágrimas ajenas y de las lonas que él mismo financia.
Acatlán ya está hasta el cuello de estos numeritos de siempre. Y la Fiscalía, por lo visto, también.