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13/01/2026
🧨 La doctrina Monroe: cuando EE. UU. decidió que América Latina era su patio traseroUn principio nacido en 1823 que sigu...
06/01/2026

🧨 La doctrina Monroe: cuando EE. UU. decidió que América Latina era su patio trasero

Un principio nacido en 1823 que sigue justificando golpes, bloqueos y tutelas imperiales dos siglos después

La llamada doctrina Monroe no fue un gesto emancipador ni una defensa sincera de la soberanía latinoamericana. Fue, desde su origen, una declaración de poder imperial. En 1823, el presidente James Monroe proclamó que “América es para los americanos”, una frase aparentemente defensiva que escondía una advertencia clara: Europa fuera, Estados Unidos dentro y mandando.

El contexto lo explica todo. Las colonias españolas estaban en pleno proceso de independencia y las potencias europeas barajaban intervenir para recuperar control. Washington aprovechó el momento para presentarse como garante del continente, aunque carecía de fuerza militar real. Quien sostuvo la doctrina fue Gran Bretaña, interesada en abrir mercados sin la intermediación colonial. La doctrina Monroe nació así como un pacto entre imperios, no como un proyecto de libertad.

Durante décadas funcionó como principio diplomático. El salto llegó a finales del siglo XIX. En 1898, tras la guerra contra España, Estados Unidos se convirtió en potencia imperial abierta. Y en 1904, con el corolario Roosevelt, el mensaje se volvió explícito: Washington se reservaba el derecho de intervenir en cualquier país latinoamericano si consideraba que había “desorden”.

Desde entonces, la doctrina ha servido de coartada para golpes de Estado, invasiones, bloqueos y dictaduras. Guatemala (1954), República Dominicana (1965), Chile (1973), Panamá (1989). No son excesos puntuales, sino la aplicación constante de una misma lógica. La soberanía latinoamericana pasó a ser condicional y revocable.

Hoy, cuando Estados Unidos sanciona, amenaza o asfixia a países como Venezuela o Cuba, no improvisa. Repite una doctrina con más de 200 años de historia. Cambia el lenguaje (democracia, seguridad, estabilidad), pero el esquema de dominación sigue intacto.

La doctrina Monroe no pertenece al pasado: es la gramática del imperialismo estadounidense en América Latina.

No callemos ante la ignominia.
03/01/2026

No callemos ante la ignominia.

La clase trabajadora, representada por un piloto de avión, dejó ver el lado más miserable del sistema capitalistaDurante...
25/12/2025

La clase trabajadora, representada por un piloto de avión, dejó ver el lado más miserable del sistema capitalista

Durante más de cinco meses, este trabajador no recibió su salario ni viáticos, y aun así fue obligado por la empresa a seguir operando vuelos, como si su vida, su dignidad y su trabajo no valieran nada.

Ante el abandono y la impunidad, recurrió a la protesta como último recurso para exigir lo mínimo: que le pagaran lo que ya había trabajado.
El hecho ocurrió en el Aeropuerto Internacional de la Ciudad de México, cuando un piloto de la aerolínea Magnicharters se negó a despegar un avión y permaneció en la cabina como forma de presión.

Medios de comunicación documentaron que los pasajeros fueron evacuados y que el piloto terminó siendo detenido, no por cometer un crimen, sino por atreverse a exigir justicia laboral tras meses de incumplimientos por parte de la empresa.

Lo verdaderamente indignante no fue la protesta, sino la reacción social. En lugar de solidaridad, una parte de la opinión pública optó por criminalizar al trabajador. La empatía fue mínima. El humanismo, casi inexistente. Se normalizó que una empresa obligue a alguien a trabajar sin cobrar y se condenó a quien, empujado al límite, alzó la voz.

Esto es aterrador. Revela hasta qué punto el sistema capitalista nos ha ido despojando de la sensibilidad colectiva, fomentando el egoísmo, la indiferencia y la idea de que cada quien debe salvarse solo, incluso cuando frente a nosotros hay abusos evidentes, ilegales y profundamente inhumanos.

¿Hasta dónde puede llegar un sistema que permite que una persona trabaje cinco meses sin recibir salario? ¿Hasta dónde fue orillado este piloto por la empresa y por una sociedad que prefirió mirar hacia otro lado? Lo criminal no es la protesta; lo criminal es la explotación.
Cinco meses sin cobrar no es un error administrativo: es una práctica ruin, abusiva y violenta. Y que frente a eso se ataque al trabajador y no al patrón demuestra el nivel de enajenación al que hemos llegado.

Este caso debería indignarnos a todos. Porque hoy fue un piloto, pero mañana puede ser cualquier integrante de la clase trabajadora. Urge cuestionar este sistema que nos borra la empatía, que rompe el sentido de lo colectivo y que castiga a quien exige lo justo. Es momento de reflexionar, de volver a mirarnos como comunidad y de decidir de qué lado estamos.

Crédito de la imagen Marxismo ilustrado

📢🔴 La sobreexplotación del acuífero Vanegas-Catorce y las consecuencias de la extracción de más agua para la agroindustr...
08/12/2025

📢🔴 La sobreexplotación del acuífero Vanegas-Catorce y las consecuencias de la extracción de más agua para la agroindustria, es una grave problemática que va más allá del desastre ambiental. Significa también el deterioro de una relación simbólica milenaria entre el agua, la tierra y la espiritualidad que sostiene la cosmovisión Wixárika.

Por ello, los investigadores José Luis Silván Cárdenas y Tunuari Roberto Chávez González proponen una moratoria efectiva de concesiones y en el reconocimiento de Wirikuta como zona de salvaguarda hidro-cultural, así como el reconocimiento del acuífero como sujeto de derecho.

De acuerdo con el documento Cuando la noche vuelve al desierto: el camino al colapso hidrológico en Wirikuta, de los expertos en recursos naturales y derecho ambiental, —quienes realizaron una investigación de la zona con un mapeo y análisis de cambios de índices en imágenes satelitales en el período de 2013 a 2025—, existen calaras evidencias del deterioro hídrico y de suelo que ha sufrido Wirikuta.

El estudio no sólo abarca la problemática en términos científicos, sino que entrelaza los hechos con la cosmovisión del pueblo wixárika. Se expone que, en los orígenes del mundo, cuando la tierra todavía dormía bajo la sombra de la noche y todo era oscuridad en el fondo del océano, el agua fue el primer testigo del despertar de la vida.

“En esa matriz líquida, tibia y profunda, se gestaron las primeras formas biológicas, y también los primeros significados espirituales. El agua no sólo humedeció la materia: la animó, le dio pulso y dirección. Desde entonces, para las culturas originarias de Mesoamérica, el agua conserva una memoria sagrada que entrelaza lo biológico con lo espiritual, lo celeste con lo subterráneo”.
En este sentido, se indica que el pueblo wixárika aún mantiene viva esta comprensión cósmica del agua como origen, palabra y vínculo, donde cada manantial, cada ojo de agua y cada montaña son parte de un relato que no se separa del tiempo ni de la ciencia.

Explica que, su cosmovisión entiende el mundo como una secuencia de nacimientos que parten del mar hacia la montaña, del inframundo acuático hacia el amanecer solar. En esa ruta, el sitio sagrado de Tatéi Haramara, en San Blas, Nayarit, representa el mar primordial, el lugar de la noche y de la gestación; mientras que Wirikuta, en el Altiplano Potosino, encarna el punto exacto del amanecer, el primer destello del día sobre la tierra.

Entre ambos lugares se extiende el trayecto ritual del pueblo wixárika que cada año recorre los cinco puntos cardinales para renovar el equilibrio del mundo. Al respecto, los investigadores indican que, en este viaje, el agua se transfigura, es decir, que lo que en la costa es mar salado y oscuro, en Wirikuta se convierte en rocío, en v***r, en fuente de luz. Es el tránsito de la palabra-agua a la palabra-fuego, de la noche al día, de lo oculto a lo visible.

Señalan que desde la perspectiva geológica, esta relación no es solo simbólica, pues el Atiplano Potosino fue, efectivamente, un antiguo mar interior durante el Cretácico. Las sales que hoy emergen en los pozos profundos del acuífero Vanegas–Catorce son vestigios de aquel océano atrapado en las rocas, testigos de un pasado marino fosilizado en la tierra.

💧Sierra de Catorce, una “torre de agua”

El documento precisa, desde el punto de vista hidrogeológico, que este sistema depende en gran medida de la recarga que ocurre en las laderas fracturadas de la Sierra de Catorce, donde las lluvias orográficas logran infiltrar hacia los depósitos carbonatados que alimentan los manantiales y pozos del valle, por lo que se perfila como una de las principales zonas de captación hídrica.

Desde la hidrología de sistemas montañosos, se explica su importancia con los mecanismos de recarga de frente montañoso, que ocurre cuando los arroyos efímeros provenientes de la sierra pierden parte de su caudal al infiltrarse; y el de recarga de bloque montañoso, que corresponde a flujos subterráneos profundos.

En regiones áridas como el altiplano mexicano, se ha demostrado que estos aportes pueden representar desde el 30 hasta casi el 100 por ciento de la recarga total de un acuífero. En el caso del acuífero Vanegas–Catorce, aunque los estudios oficiales no desagregan el porcentaje de recarga proveniente de la montaña, sí reconocen que parte de la recarga procede de la Sierra de Catorce.

“Es así que la evidencia documental sugiere que la montaña aporta un volumen absoluto de agua importante, el cual fluye con mucha mayor eficiencia de infiltración con respecto a la zona de bajío o altiplanicie, es decir, cada milímetro de lluvia en la sierra produce más recarga efectiva que un milímetro de lluvia en el altiplano. Este principio es clave para comprender por qué, a pesar de su escasa precipitación anual (≈316 mm) y el grave estado de sobreexplotación, la sierra funciona como una “torre de agua” subterránea que alimenta al sistema acuífero”.

Silván y Chávez establecen así que la consecuencia para el manejo hídrico es evidente: proteger la Sierra de Catorce y que sus piedemontes no es sólo una medida ambiental, sino una estrategia hidrológica esencial para recuperar la capacidad de resiliencia del acuífero Vanegas–Catorce.

Sin embargo, el cambio en el uso del suelo, la pérdida de cobertura vegetal y las concesiones agroindustriales y mineras han reducido la capacidad de infiltración efectiva, mientras que el bombeo profundo ha promovido el ascenso de aguas fósiles, altamente mineralizadas, de lenta renovación.

“El resultado es una doble degradación: una física, que altera la química del agua y del suelo; y otra simbólica, que desarticula el tejido espiritual de Wirikuta como lugar de equilibrio”.

⚠️ La amenaza minera

El estudio hace mención de que en ese mismo andamiaje geológico e hídrico se proyecta la ampliación del distrito minero Real de Catorce–La Luz, por lo que desde 2011 el pueblo wixárika y las comunidades campesinas impugnaron en amparo 38 concesiones otorgadas a Minera Real Bonanza y Minera Real de Catorce, filiales de la canadiense First Majestic Silver. Actualmente, forman parte de un paquete de 78 concesiones que cubren alrededor del 70 por ciento de las 140 mil hectáreas del territorio sagrado de Wirikuta.

Los peritajes muestran que el proyecto busca reactivar y profundizar las labores históricas en el corredor Santa Ana–La Luz–San Agustín.

“Primero, en la Unidad D (formaciones Zuloaga y La Caja), donde se ubican las viejas galerías a nivel 720; después, en la Subunidad E1 (formación La Joya, de lutitas, areniscas y conglomerados), hasta llegar a perforar un túnel minero dentro del macizo volcánico impermeable E2, precisamente el nivel que actúa como base hidrogeológica y controla la descarga de los manantiales que alimentan el acuífera Vanegas–Catorce y a los brotes sagrados de la cuenca”.

Los investigadores mencionan, que de acuerdo con los propios materiales de divulgación crítica del proyecto, la empresa planea explotar plata a profundidades del orden de mil metros mediante minería subterránea mecanizada y flotación con xantatos, lo que implica enormes volúmenes de agua que no podrían obtenerse de las aguas residuales urbanas, sino de los mismos mantos y manantiales que hoy sostienen la agricultura, el abasto doméstico y las ceremonias en el desierto.

Subrayan que, abrir un túnel colector desde la zona de jales de Santa Ana hacia las vetas Madre y San Agustín, en el contacto entre calizas fracturadas y basamento volcánico, equivale –hidrogeológicamente– a perforar un nuevo drenaje preferente que puede despresurizar el sistema, secar o mermar los manantiales y crear rutas directas de contaminación por metales pesados.

“No sólo pondría en riesgo unas 40 fuentes de agua entre pozos y veneros del altiplano, sino que cortaría el tejido ritual mismo de la ruta del agua sagrada, desde Mazauhata hasta el gran resurgimiento de San Juan de Vanegas, donde para los wixaritari el agua que emerge es, al mismo tiempo, cuerpo del acuífero y palabra de los dioses”.

Al respecto se hace mención de que el pueblo wixárika y los campesinos de la región expresan que el agua que brota en Wirikuta no es sólo un recurso: es memoria viva del camino de las deidades, que viajan del mar al desierto y se manifiestan en manantiales como Mazauhata, donde los peregrinos reciben “por tercera vez agua mágica en sus cuerpos”, antes de subir al Cerro del Quemado.

⚠️ Crisis hídrica, simbólica, y espiritual

Silván y Chávez apuntan que, en la lógica wixárika, cada ojo de agua, manantial, y venero, son literalmente las “bocas” y “ojos” de la Madre Tierra, sin los cuales se rompe la continuidad entre mundo humano, mundo no humano y mundo de los antepasados.

Por lo cual, el abatimiento de las aguas subterráneas tiene un impacto sin precedentes en la cultura y espiritualidad de este pueblo originario, de habitantes de núcleos agrarios, así como daños irreparables al equilibrio ecosistémico del desierto.

“Es claro entonces que la crisis hídrica que atraviesa Wirikuta no puede comprenderse únicamente desde los indicadores técnicos de abatimiento del nivel freático o incremento de salinidad en los suelos. Es también el deterioro de una relación simbólica milenaria entre el agua, la tierra y la espiritualidad que sostiene la cosmovisión wixárika”.

De igual forma, su estudio documenta una disminución significativa en la humedad superficial de los suelos, medida mediante el índice DWSI, y un aumento progresivo en la salinidad (índice NDSaI), especialmente en las faldas orientales de la Sierra de Catorce.

Los investigadores destacan que estas tendencias confirman lo observado en campo y la percepción en las narrativas comunitarias: que el territorio sagrado atraviesa un proceso de estrés hídrico y de concentración salina derivado del abatimiento freático y de la ev***ración intensa en zonas de suelos finos y costrosos.

En términos simbólicos, es la manifestación visible de un desequilibrio profundo: “la sal del antiguo mar está volviendo a la superficie, reclamando su memoria, mientras el fuego subterráneo se asoma en forma de calor y de termalidad”, lo que se presenta ya en el agua de los sistemas de riego, como el de la localidad Refugio de Coronados, en las cercanías de Estación Wadley.

Se puntualiza también que extraer esas aguas salinas y termales es, literalmente, volver a sacar el mar del subsuelo; y en términos espirituales wixaritari, es volver a asomarse al inframundo acuático de la noche.

Es una situación que la ciencia describe como un proceso de salinización por sobreexplotación y ascenso de aguas profundas mineralizadas; mientras que el pensamiento indígena lo interpreta como una perturbación del equilibrio cósmico: un asomo de la noche en el territorio del día.

Silván y Chávez hacen mención de que la presencia actual de agua termal, caliente y salina en algunos pozos de la Sierra de Catorce, remite a la mitología wixárika del amanecer, en la que se habla de una fusión entre fuego y agua, entre lo subterráneo y lo celeste, que marcó el inicio del tiempo y la aparición del día.

“Ese mito adquiere una resonancia doble: por un lado, representa un fenómeno hidrogeológico de sobreexplotación —un descenso del nivel freático que pone en contacto los estratos profundos con los pozos de abastecimiento humano—; y por otro, es una imagen simbólica del retorno del fuego interno de la tierra, del despertar de una fuerza ancestral que advierte los límites de lo que la humanidad puede intervenir sin romper el ciclo sagrado del agua”.

En este sentido se indica que la desertificación de Wirikuta comienza desde el subsuelo, y el aumento de la conductividad eléctrica del agua extraída es la primera señal de que el sistema hidrogeológico ha cruzado un umbral de no retorno.

Se explica que cuando la sal asciende junto con el agua profunda, se acumula en los horizontes superficiales del suelo, y esto reduce su capacidad de retención y afecta especies, lo que coincide con reportes de suelos blanquecinos en faldas de la Sierra de Catorce.

La hidrogeología y el conocimiento ancestral coinciden: sin agua en la sierra, no hay vida en el desierto.

Al respecto, los investigadores ahondan en que la sobreexplotación del acuífero no solo implica una degradación físico-química. Para el pueblo wixárika, extraer las aguas profundas del antiguo mar que yace bajo el desierto, es reabrir el umbral del inframundo, pues esta agua salina que asciende desde los estratos fósiles, se vincula simbólicamente a la noche y al origen del mundo; y desde la ciencia, el ascenso de estas aguas indica un colapso hidrogeoquímico.

Los investigadores apuntan que, tanto la ciencia como el conocimiento ancestral, convergen en advertir un desequilibrio y se ha alcanzado el límite de lo que el territorio puede soportar.

💧El acuífero como sujeto de derecho

Finalmente, el documento hace mención de que, a pesar del estado de sobreexplotación oficial, en este año los habitantes de Estación Wadley han denunciado la perforación ilegal de pozos en la zona entre esta localidad y Estación Wadley, dentro del Área Natural Protegida de Wirikuta, para establecer una nueva empresa de la agroindustria.

Silván y Chávez consideran que, en términos de derecho ambiental, debería establecerse una moratoria efectiva de concesiones, y reconocer Wirikuta como zona de salvaguarda hidro-cultural.

Bajo el sustento de la Ley General de Aguas, que establece mecanismos para que el otorgamiento de concesiones se realice con base en cálculos técnicos de disponibilidad, exige la consulta previa, libre e informada para proyectos que afecten a pueblos y comunidades indígenas, y obliga a que toda concesión esté respaldada por evaluaciones de impacto socio-hídrico, las cuales deben ser revisadas por los Consejos Regionales de Cuenca.

En la investigación se precisa que mantener la emisión de concesiones en un acuífero en déficit, sin aplicar estos principios, perpetúa una forma de extractivismo jurídico donde la legalidad opera como instrumento de despojo, particularmente en territorios indígenas y sitios sagrados como Wirikuta.

Se subraya también que la promoción de proyectos sin consulta pública ni evaluación ambiental vulnera el principio de precaución y el derecho humano al agua reconocido en el artículo 4 constitucional, y a esto se suma la omisión del consentimiento libre, previo e informado exigido por el Convenio 169 de la OIT, tratándose de un territorio con significado espiritual para el pueblo wixárika, que vincula el agua de Wirikuta con el ciclo vital del amanecer.

En este contexto, se apunta a que resulta necesario avanzar hacia una interpretación ecocéntrica del derecho, en línea con la corriente internacional de los derechos de la naturaleza. Este enfoque —reconocido en los ordenamientos de Ecuador, Bolivia y en precedentes judiciales recientes de Colombia y México— concibe a los ecosistemas como sujetos de derecho, titulares de existencia, regeneración y equilibrio.

“Aplicado al caso del acuífero Vanegas–Catorce, ello implica reconocer su derecho intrínseco a mantener sus ciclos hidrológicos y químicos sin perturbaciones que comprometan su continuidad. La sobreexplotación y la extracción de agua fósil deben considerarse entonces no solo violaciones ambientales, sino lesiones jurídicas contra un ente vivo que sostiene comunidades humanas, ecosistemas y prácticas culturales”.

Los expertos concluyen que reconocer al acuífero como sujeto de derecho permitiría exigir su tutela activa ante los tribunales y desplazar la noción antropocéntrica de “propiedad” hacia una de corresponsabilidad ecológica.

Desde la ciencia, la sobreexplotación altera su equilibrio hidrodinámico; desde el derecho, compromete su integridad ecológica; y desde la espiritualidad indígena, quebranta el pacto entre el ser humano y las energías más auténticas y primigenias de la Tierra.

🖋️ Estela Ambriz Delgado

La nota aquí 🌐 https://www.astrolabio.com.mx/proponen-reconocer-a-wirikuta-como-zona-de-salvaguarda-hidro-cultural/

💬⚠️ El investigador Tanuari Chávez, especialista en recursos naturales y derecho ambiental, alertó a la población sobre ...
06/12/2025

💬⚠️ El investigador Tanuari Chávez, especialista en recursos naturales y derecho ambiental, alertó a la población sobre la gravedad de la disminución significativa en la humedad superficial de los suelos, un aumento progresivo en la salinidad y minerales que se observa especialmente en las faldas orientales de la Sierra de Catorce, lo que se suma al alarmante déficit del acuífero Vanegas-Catorce.

En la reunión informativa Sin Agua no hay Futuro. Entendiendo la crisis del agua en Catorce y cómo podemos evitarla llevada a cabo la tarde de este jueves 4 de diciembre en la plaza principal de Estación Wadley, el experto informó sobre su trabajo con el Centro de Investigación en Ciencias de Información Geoespacial A.C., especialistas en imágenes satelitales.

Indicó que estudian lo que sucede en esta región del Altiplano, donde el saqueo de agua por parte de empresas y la perforación de más pozos ha llegado a la cifra de extracción de 7.9 millones de metros cúbicos anuales, los cuales no se pueden recuperar, por lo que es cada vez baja más y debería ser imposible hacer nuevos pozos.

En este sentido, hizo mención que desde hace alrededor de 10 años que estudia la zona, supuestamente la Comisión Nacional del Agua (Conagua) no debía otorgar más concesiones, pues ya se presentaba un déficit de 1.6 millones de litros cúbicos de sobreexplotación, que actualmente se multiplicó casi cuatro veces. Lo que se puede explicar con la proliferación de pozos ilegales y la permisividad de reventa de excedentes de agua por parte de concesionarios.

Chávez mostró un mapa de Índice normalizado de estrés hídrico, en el que se observa que en 2015 tenían un nivel intermedio de estrés, con un déficit de 2.4 millones de metros cúbicos, y en la Sierra de Catorce se observaban unas zonas arboladas con menos estrés; mientras que en 2025 el descenso de estas es notable, predominando áreas con alto grados de estrés.

Apuntó también que, el hecho de que recientemente el agua ha salido cada vez más salada y caliente es una señal grave. Para poder abordarlo, explicó que la Sierra de Catorce se levantó por acción volcánica y la composición geológica de la zona; hay fracturas geológicas que bajan hasta donde hay actividad volcánica –—la misma que hace millones de años lanzó la tierra hacia arriba—, a través de las cuales hirvieron muchas sales desde el tiempo que era océano.

A través de este proceso, en el que hirvieron durante millones de años, se convirtieron en vedas de plata en la sierra y otras zonas, pero quedó también sal y otros minerales confinadas entre la roca volcánica, aunque conectadas a otras capas por medio de las fracturas.

El investigador indicó que, al bombear agua, se forma un cono de abatimiento que ejerce una presión con otros pozos aledaños. Esta presión hace que a través de las fracturas empiece a salir sales y esa agua caliente, que además tiene muchos minerales distintos porque hierve, entre estos arsénico y antimonio, que siempre están vinculados.

“Hay especies que pueden vivir con eso, las plantas, por ejemplo, los humanos no, por eso hay enfermedades renales recientes que se pueden explicar. El hecho de que salga caliente, lo que nos está hablando es de que la sobreexplotación alcanzó niveles que rebasó la capacidad del acuífero, y está jalando aguas más profundas y está llevando cantidades de sales y minerales a la superficie”.

Mostró también un mapa satelital, resultado de un análisis del Índice de Salinidad de Suelo en 2015, en el que se observa que la sierra tiene menor cantidad de sal, pues tiene manantiales; en comparativa con 2025, se puede ver una cantidad de sal fuerte en las zonas del bajío e inclusive en la sierra.

“La zona donde se acumuló más la sal son donde baja el agua, lo que quiere decir que los mejores suelos, que son los más profundos, porque baja el agua con tierra y abono, pero también con sal que viene de todos lados y se empieza a concentrar”.
Urge proteger la Sierra de Catorce

Tanuari Chavez destacó la importancia de la Sierra de Catorce, pues en esta se concentra el 60 por ciento de todas las aves del centro del país, además refirió que es el lugar más importante de cactáceas a nivel nacional con 70 por ciento de estas, y México es el país con más cactáceas en todo el mundo.

Además, hizo mención del reconocimiento de la Ruta Wixárika por los Sitios Sagrados a Wirikuta, declarada Patrimonio Mundial de la Organización de las Naciones Unidas para la Educación, la Ciencia y la Cultura (UNESCO).

Subrayó que, pese a todo sigue creciendo la agroindustria, que tienen mil 431.49 hectáreas, además de las mil 700 hectáreas con granjas de cerdos y pollos de PROAN en Vanegas.

En el caso de la agroindustria de jitomate y chile, indicó que el uso de insecticidas acaba con los polinizadores y, sumado a la baja de humedad, aumenta la salinidad, por consecuencia la degradación de la vegetación, lo que es una situación muy grave.

Entre las acciones que dijo pueden emprender la ciudadanía está la organización en asambleas comunitarias; documentar y denunciar pozos ilegales a la Conagua, pues es criminal hacer un nuevo pozo; vigilar el territorio, aliarse con universidades, sociedad civil, organizaciones, abogados, y el pueblo Wirárika; exigir estudios científicos independientes; resistir de formas pacífica, pero firme, a fin de proteger la Sierra de Catorce que es su Torre de Agua.

A pesar del estado de sobreexplotación oficial, en 2025 los habitantes de la localidad de Estación Wadley han denunciado la perforación ilegal de pozos en la zona entre Estación Catorce y Estación Wadley, dentro del Área Natural Protegida de Wirikuta, vinculado a intereses agroindustriales.

La paradoja es brutal: se extrae agua fósil para regar cultivos intensivos de exportación, mientras las localidades de la región solo tienen acceso al agua tres días a la semana y, por otro lado, las comunidades wixárika que peregrinan cada año a este territorio sagrado escuchan a sus ancestros espirituales, quienes llaman la atención sobre la crisis ya presente. Aquí se revela que el conflicto hídrico no es técnico, sino de gran relevancia espiritual.

🖋️ Estela Ambriz Delgado
🔴 Imagen cortesía de Verdebandera

La nota aquí 🌐 https://www.astrolabio.com.mx/alertan-por-aumento-de-salinidad-y-minerales-toxicos-en-el-acuifero-vanegas-catorce/

06/12/2025

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04/12/2025

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