07/11/2021
CALAVERAS COMEOREJAS
MUERTE COLECTIVA
ENTERRADOR: EZEQUIEL LUNA ARIAS.
Qué bruto la matazón,
Que hizo la tracalera,
A unos mató de pujo,
A otros de salidera.
Con tanta raza cargó,
Que ya no tiene costales;
Tritura sin compasión,
A Gallegos y a Morales.
A los Priego que chismeaban,
También les dio merecido;
Se los llevó sin clemencia,
Entre gritos y quejidos
Ahí en la Remodelada,
Pasó por los Escalante;
Ya les llevó la fregada,
Todo por su mal talante.
Los Castro ni se mosqueaban,
Allá en la Veterinaria;
Pero al ver a la calaca,
Solitos se desmayaban.
Los Pérez y De la Fuente,
Que nunca pierden detalle;
Hasta pelaron los dientes,
Al rodarlos por la calle.
Kety Pérez no quería,
Que en el hotel se hospedara;
No fuera que a media noche,
A ella se la llevara.
Buena cosecha logró,
Ahí en el Café Selecto;
Puro grillo de ocasión,
Que se creen los perfectos.
Ahí el Dr. Vasconcelos,
En plática con Romero;
Callado el Dr. Osuna,
Fue a los que ponchó primero.
Mas para cargar a Ruffo,
La flaca le dijo a Sheba,
Échame acá una manita,
Y en el intento se queda.
Agarró para el Solé,
la huesuda franca y cauta,
quiso llevarse a la vez,
la Mesa que más aplauda.
Enfiló para el Mercado,
Donde cargó a Zavaleta,
De contra a don Isaías,
Y con Linier acompleta.
Los Ruiz y los Valenzuela,
No podrían sobrevivir;
Aunque algunos son de alcurnia,
Ya se les llegó su fin.
Pasó por el PRD,
Pero vio que era un panteón;
No hacen falta mis servicios,
Los fregó la división.
Visitó a los de Morena,
A Juan Pérez, dirigente,
Estaba en plena pepena,
Ya se lo cargó su suerte.
A Beltrán con más razón,
Se lo llevó hasta el abismo,
Lo acusó de chapulín,
Y hasta de hacer futurismo
Sin hueso y alicaído
A Tomás Brito encontró;
Le cantó Las Golondrinas,
Y en un zaz lo despachó.
Llegó contenta a Palacio,
Ansiaba ver a Mayté,
La primera Presidenta,
Que va por la 4T.
Mas Heber no la anunciaba,
Porque pensaba lo peor;
Si esta huesuda la mata,
¿A dónde me marcho yo?
Pero la parca impaciente,
Al despacho irrumpió,
La alcaldesa muy sonriente,
Un puestazo le ofreció.
Pero la terrible flaca,
A la Presi contestó:
Yo quiero seas la reina,
Y alcaldesa del panteón.
Por último fue con Euclides,
A chismear la muy catrina;
Con que yo sembrando muerte,
Y tu acá sembrando vida,
Te me vas pronto al panteón,
Pa’ que abandones la grilla.