24/10/2025
Con lupa y sin lentes: El tortuoso camino del reembolso en CONAGUA
Tuxtla Gutiérrez, Chiapas.
Corría el mes de Octubre pero del año electoral, 2024.
En un país donde los derechos laborales deberían brillar más que el sol Chiapaneco, el caso de muchos agremiados nos recuerda que a veces lo más difícil de ver… es lo evidente.
Los compañeros de la base trabajadora del Organismo de Cuenca Frontera Sur han alzado la voz —y el tono— en un oficio dirigido al Ing. Felipe Irineo Pérez, Director General del organismo, para reclamar algo tan básico como el reembolso de unos lentes. No estamos hablando de lujos, ni de tratamientos oftalmológicos de vanguardia, sino de anteojos convencionales, esos que permiten a los trabajadores seguir leyendo documentos oficiales sin dejarse la vista (ni la paciencia).
Los Agremiados al sindicato, con base en el artículo 8 constitucional, expone una situación que suena a "clásico del burocratismo mexicano": hace más de tres meses entregó su solicitud formal para el reembolso de lentes, con folio en mano, y desde entonces ha recibido lo mismo que muchos mexicanos obtienen cuando acuden a una ventanilla: silencio, evasivas y miradas perdidas.
Lo interesante (o escandaloso) es que, según el según el denunciante, otros compañeros
—particularmente los "allegados al sindicato" o mejor dicho al Lic. Sergio López Ramos secretario general de la sección 7— sí recibieron su reembolso con una velocidad casi milagrosa. Parece que, en algunos pasillos institucionales, los lentes no sólo ayudan a ver mejor... también sirven para identificar a los "cuates".
“Deberían estar pagando según como vayan ingresando las solicitudes y no a su conveniencia”, expresa, dejando en el aire una acusación que huele a favoritismo sindical y a discrecionalidad presupuestal.
¿Derechos laborales? Depende de a quién le preguntes.
En su misiva, la base trabajadora no se queda corta en los fundamentos: ya que citan tanto la Constitución Política como las Condiciones Generales de Trabajo de la SEMARNAT, las cuales estipulan que los trabajadores tienen derecho al reembolso del 100% del costo de los anteojos, siempre que presenten la prescripción médica del ISSSTE. Cosa que hizo. En tiempo y forma.
Entonces, ¿qué está pasando? ¿Una falla administrativa? ¿Un retraso presupuestal? ¿O simplemente una práctica discrecional envuelta en burocracia sindicalizada?
Las evidencias que se nos presentaron tambien lanza una indirecta bastante directa: hace un llamado a que la Dirección de Administración “no se deje atemorizar por el sindicato”, como si estuviéramos en una novela donde el patrón y el sindicato intercambian favores, y el trabajador queda atrapado en medio, con la esperanza de que al menos le devuelvan el gasto de sus lentes antes de que termine el año fiscal.
Porque sí, el reloj corre y el presupuesto 2024 está por cerrarse. Y como bien sabemos, en la administración pública, lo que no se ejecuta, simplemente se esfuma. Como los derechos, cuando no se exigen.
Ver para creer... o creer para ver
Son muchos los casos que se quedan en el olvido por temor a represalias, esto es muy representativo de una estructura donde las prestaciones están condicionadas por algo más que el reglamento: las relaciones, las influencias, las conveniencias políticas.
Mientras tanto, quienes siguen creyendo en las rutas formales —con folios, sellos y prescripciones médicas— muchas veces sólo obtienen una visita guiada al laberinto de la ineficiencia.
Eso sí, el trabajador cierra su oficio con educación, respeto y una frase que resume el absurdo con dignidad:
“Espero contar con su apoyo… y quedo a la orden de su comentario”.
Comentario que, probablemente, también vendrá con retraso.
Ahora que sabemos que algunos reciben su reembolso por “vista sindical” mientras otros sólo ven pasar el tiempo…
la pregunta es inevitable:
¿Será que para que te paguen unos lentes en la CONAGUA… primero hay que saber a quién guiñarle el ojo?
Por: “El Quisquilloso”