27/08/2022
QUELITES.
La palabra quelite viene del vocablo náhuatl quilitl que significa verdura o planta tierna comestible.
En México se conocen alrededor de 500 especies silvestres consideradas como quelites que nacen solas durante la temporada de lluvias, algunas se caracterizan por tener tallos pequeños, blandos y flexibles, otras son arbustos con tallos altos y duros, en general las hojas, ramas, frutos o flores se utilizan como verduras.
Algunos de los quelites más conocidos son: el quelite cenizo, el de invierno, la verdolaga, el berro, el epazote, el pápalo, la lengua de vaca, el malacote, el mozote, la hierbamora, las hojas tiernas de guaje, los quintoniles, las cebollinas, los rábanos, las guías de chayote, la chaya, los romeritos, el huauhzontle, entre otras.
Los quelites nacen en cultivos de milpa, chile, calabaza; en cafetales y en huertos familiares, durante la época de lluvia, su crecimiento se da de forma espontánea y sin el cuidado del ser humano. Sin embargo existen algunos quelites que sí son cultivados para comercializase como el rábano, la verdolaga, los romeritos, el pápalo, el huauzontles, entre otros, ya que estos son muy solicitados.
El consumo de quelites se da en las zonas rurales de todo el territorio nacional, ya sea como complemento o en comidas tradicionales, el quelite forma parte de la gran riqueza alimenticia del país.
¿Por qué consumirlos?
Contienen más del 75% de agua, y el resto del material corresponde a carbohidratos, fibras y pequeñas cantidades de lípidos que dan una densidad energética comparativamente baja.
Hay quelites que llegan a contener 6g de proteína por 100g de muestra, superior al contenido de muchas verduras.
Son fuente importante de riboflavina, tiamina, niacina, vitaminas A y C, además de ser fuente de calcio, potasio, magnesio, fósforo, hierro y zinc.