21/10/2026
Más allá de sus características financieras y resultados de colocación, el mérito de esta emisión se aprecia por el vínculo que establece entre el ahorro institucional de nuestro país y la preservación del patrimonio natural del que depende nuestra propia capacidad de producir alimentos.
A través de esta emisión enfocada en biodiversidad, los recursos de los inversionistas contribuirán a financiar actividades agrícolas que incorporan prácticas más sostenibles y que ejercen menor presión a los suelos agrícolas nacionales.
Nuestra aspiración es modificar los incentivos económicos para que los productores adopten tecnologías y prácticas que contribuyan a preservar su capital natural.
¡Gracias a los inversionistas!, por la confianza que depositan en FIRA y por demostrar que las decisiones de inversión pueden contribuir a objetivos que trascienden el ámbito financiero.
¡Gracias a los organismos! que participaron en la estructuración del marco de referencia del bono, cuya experiencia y colaboración han sido fundamentales para concretar esta iniciativa. De manera destacada al BID, a la Agencia Alemana de Cooperación Internacional (GIZ), a la Iniciativa Global de Bonos Verdes de Team Europe y a la estrategia Global Gateway de la Unión Europea.
¡Gracias de manera muy especial al equipo de FIRA!
Finalmente, un reconocimiento especial a los productores y a las organizaciones que, mediante sus decisiones cotidianas, harán posible que esta iniciativa se traduzca en mejores prácticas agrícolas y, eventualmente, en beneficios tangibles para nuestros suelos y sociedad.
Este Bono de Biodiversidad demuestra que juntos sistema financiero, entidades de fomento y gobierno podemos utilizar instrumentos financieros para comenzar a corregir las prácticas de conservación del capital natural del que disponemos.
Es apuntando a esta dirección que podremos cumplir con la responsabilidad más importante de nuestra generación que es preservar la capacidad de la tierra para alimentar a quienes vendrán después de nosotros.