Dentro de los ideales de los jefes revolucionaros se encontraba el de tener un pedazo de tierra para cada ciudadano, como sustento para vivir y educarse dignamente. Esta idea soportó el paso del tiempo, pero fue hasta la década de los 30’s cuando se empezó a hacer realidad, los peones que lucharon por un lugar digno donde vivir y un sustento. Es así que el día 23 de enero de 1936 surge el ejido de
Rancho Nuevo de la Cruz, por esta razón, año con año los pobladores del ejido se honran orgullosamente a celebrar el aniversario del reparto de tierras entre sus habitantes, algo que los niños deben recordar, ya que la historia forma parte del pasado y nos permite no volver a cometer errores en el presente, por lo que al grito de tierra y libertad, hoy esta tierra se puede trabajar.