11/04/2020
📌ANALISIS
Nos encontramos en una desalentadora situación de emergencia sanitaria global por la aparición de un nuevo virus. Las medidas adoptadas para interrumpir la propagación del mismo y evitar así los perjuicios sanitarios de las personas y el colapso del sistema de salud, inevitablemente acarrean un debilitamiento de la maquinaria productiva y un estancamiento del mercado interno. En éste escenario, sabemos que las economías del tercer mundo saldrán desfavorecidas y se ensanchará la brecha que las separa de las súper potencias económicas mundiales que, a pesar de estar incluidas entre los afectados por la pandemia, cuentan con los recursos necesarios para hacerle frente sin llegar a resentir su economía.
Si partimos de las siguientes premisas :
▶️1) Los artífices del sistema Neoliberal se han caracterizado históricamente por sacar provecho, capitalizar una situación de caos o de shock, para sacar provecho.
▶️ 2) Las medidas de prevención de la propagación del coronavirus ha motivado la implementación masiva y sin precedentes del famoso “working from home” o “home office”.
▶️3) Hace tiempo se viene desintegrando y degradando cada vez más la relación laboral empleado-empleador (flexibilización) y como ejemplo podemos citar un fenómeno actual, la “Uberización”.
▶️4) El neoliberalismo se vale de datos obtenidos de cada individuo a través de sus redes sociales y estudios sociológicos para desarrollar estrategias cada vez más complejas e innovadoras en materia de ingeniería y control social.
Entonces podríamos pensar que en un futuro inmediato ¿pueden aprovechar ésta situación sin precedentes como experimento social en materia de trabajo? Acaso ésta situación ¿podría ser un antecedente legitimador y habilitador para seguir degradando las relaciones laborales e impulsar cada vez más el trabajo “freelance” para disminuir gastos y responsabilidades? Sería una suerte de flexibilización 5.0
En el ámbito educativo podemos observar en ascenso las modalidades de educación a distancia, o el aumento de material audiovisual. ¿Qué sucede con el debate en el aula? ¿Y el contacto con el otro? ¿Y los recreos? ¿Y el juego grupal, lo artístico, lo físico? ¿Y la convivencia?
En el campo de lo cultural es insoslayable el protagonismo que han adquirido las series de Netflix. ¿Dónde quedaron las salidas grupales al cine o al teatro con sus posteriores debates?
Para concluir, podemos notar que el punto de convergencia es la desintegración de las actividades colectivas, fenómeno fundamentalmente necesario para impedir cualquier forma de organización en contra de las normas establecidas en este estado de cosas. Por un rato, podríamos creer que son suposiciones predictivas, aunque si partimos de las 4 premisas sobre las cuales basamos éstas preguntas y conclusiones, probablemente descartemos la posibilidad de que sea una predicción ya que las mismas están cimentadas simplemente en un análisis de la historia contemporánea.
DEJEMOS LA SUPERSTICIÓN DE LADO Y “ABRAMOS LOS PARAGUAS” DESDE AHORA, AUNQUE ESTEMOS DENTRO DE NUESTRAS CASAS…