Es la ventana de un municipio, con todos los problemas sociales de un país en desarrollo, pero lleno de personas con un gran corazón, con deseos de oportunidades, con grandes sueños de un mundo mejor, sumidos entre la agroindustria, la maquila, y la producción campesina, entre niños que corretean en las verdes veredas rurales, a los que miran marchar sus padres a los centros de trabajo, en la ciud
ad, o los que esperan comida y no tienen sus necesidades básicas satisfechas. Este es mi municipio lleno de vida, lleno de ansias, de valles y montañas, de grandes ríos y cristalina agua que baja como llanto, de las montañas, de longevos ancianos, y en su mayoría jóvenes inquietos, y de líderes y liderezas que están forjando su destino.