Todo empezó a finales del siglo XIX. El gobierno de Justo Rufino Barrios trataba de fomentar la producción industrial interna ya que, por los bajos precios del café, necesitaba ingresos que, por ejemplo, podía reportarle la fabricación de harina para pan.
La mecanización del sector triguero comenzó en 1877 cuando la municipalidad de Tecpán estableció un molino de la comunidad bajo el nombre legal de Compañía Anónima del Molino de Trigo de Tecpán Guatemala, un largo nombre para una empresa que tuvo vida corta pues, desde su inicio, tuvo problemas para coordinar el cultivo y procesamiento del trigo. Por lo tanto, en 1893 se llevó a cabo una subasta pública, según orden de la Secretaría de Fomento, explicando las razones de dicha subasta así:
no ha correspondido al objeto que se tuvo en mira el
iniciarla, pues no produce a los empresarios utilidad
alguna, acuerda, que …se vendan en subasta pública
las acciones. Comuníquese.
Reina Barrios.
*Testimonio de la Escritura Pública. Venta de acciones
del Molino San Alfonso. 1893
Y “sin que ninguna persona se presentara a mejorar (la oferta)” fueron vendidas a Enrique Eskhony, representante del señor Federico Schroeder, de origen alemán, por el 50% de su valor nominal, por un valor de 8,453 pesos, correspondientes a 169 acciones: 80 acciones al Gobierno, 89 acciones a las municipalidades de Tecpán, Santa. Apolonia, Poaquil, Comalapa, Patzún, Patzicía, Zaragoza e Itzapa, ordenando el Jefe Político y Comandante de Armas de Tecpán, Coronel Tomás Mollinedo: se invierta su producto en las obras de utilidad pública que la Municipalidad emprenda”. Pasaron a propiedad del Sr. Shroeder las acciones, así como los edificios, maquinaria, agua y estanques que forman el molino harinero de San Alfonso. Posteriormente, el empresario Schroeder fue comprando acciones a otras personas, como lo evidencian escrituras históricas.
Ya entrado el siglo XX, justamente en 1901, la empresa se redefinió bajo la sociedad Krauss, Schroeder y Co., propietaria de la finca Helvetia, así como de otras extensiones de tierras en Escuintla (finca San Diego) y Sololá (San Buenaventura).
Una década más tarde, Koch-Hagmann y Co. pasó a ser propietaria de la finca, el 4 de diciembre de 1911. Posteriormente, Koch-Hass & Co. la adquirió en 1912. Luego, Nottebohn & Hnos., representado por Federico Nottebohn, compró Molino Helvetia el 18 de diciembre de 1914.