16/05/2026
EL ATAQUE ARMANDO DE HOY NOS TIENE QUE ALERTAR
Cuántos de nosotros hemos observado con preocupación que, últimamente, recorren las calles de Santa Lucía y Santo Tomás, personas completamente desconocidas.
No saludan, no interactúan con nadie y es evidente que no son de la comunidad.
A pesar de ello, ya viven entre nosotros. Y, de manera coincidente, han aumentado considerablemente los reportes de asaltos —tanto de noche como a plena luz del día—, extorsiones y, como muchos jóvenes saben pero callan, la proliferación de “puntos” de venta de droga en nuestras comunidades.
NO ESTAMOS PREVINIENDO
Lo más grave es que, como comunidad, no estamos previniendo ni reaccionando a tiempo. Muchos creen que con comentarios en redes sociales ya estamos haciendo algo, pero eso no resuelve el problema.
Otro factor preocupante es que muchas personas que alquilan viviendas no toman las precauciones mínimas. Arriendan a cualquiera sin verificar antecedentes ni referencias, poniendo en riesgo la seguridad de toda la comunidad, incluida la de su propia familia.
DEBEMOS ORGANIZARNOS
Sabemos que la delincuencia afecta a todo el país, pero las Milpas Altas —y especialmente Santo Tomás— siempre se han distinguido por ser un lugar seguro y tranquilo. Por eso, es urgente que encontremos la forma de organizarnos como vecinos para enfrentar esta amenaza.
LA DENUNCIA ES NUESTRA PRINCIPAL ARMA
- Crear grupos de WhatsApp exclusivos para vecinos, incluyendo a las autoridades municipales, con reglas claras de uso y coordinación en temas de seguridad para evitar malos entendidos y rumores que puedan destruir la dignidad de las personas.
- Formar juntas vecinales de seguridad debidamente constituidas y autorizadas que trabajen de manera coordinada con la Policía y la Municipalidad.
- Reportar de inmediato la presencia de personas sospechosas, garantizando un seguimiento responsable que evite rumores infundados o malos entendidos.
LA SEGURIDAD TAMBIÉN ES RESPONSABILIDAD DE NOSOTROS.