19/06/2026
Cuando un camino rural cae, también cae la economía de una comunidad.
En Guatemala hay caminos que pasan desapercibidos, pero son los que sostienen la economía de miles de familias.
Cuando hablamos de infraestructura vial, solemos pensar en las grandes avenidas o las autopistas. Pero hay otra red, menos visible y quizás más vital: los caminos rurales que conectan aldeas con cabeceras municipales, que permiten sacar la cosecha al mercado, que abren el acceso a servicios de salud y educación.
Hace unos meses el publicó un reportaje sobre las intervenciones de Covial en San Marcos: 1,280 kilómetros de red vial atendida con 24 obras que incluyen bacheos, limpieza y mantenimiento de terracería.
Fui consultado para esa nota y quiero compartir lo que considero más importante: mejorar los caminos rurales no es un tema menor de obras públicas, es una decisión de política económica y social.
Cuando las carreteras no están en buen estado, aumentan los tiempos de traslado y los costos de los productos que se movilizan. Eso impacta directamente a conductores, transportistas y consumidores finales. En contextos de vulnerabilidad, también expone a la población a situaciones de riesgo.
Hay otro punto que me parece estratégico: el mantenimiento preventivo antes de la temporada de lluvias. Es mejor invertir ahora que esperar a que el invierno dañe lo que ya existe. Es más barato, es más seguro y es más justo con las comunidades que dependen de esas vías.
Fuente: Linkedin, Ronald Peláez, 17/06/2026
https://www.linkedin.com/posts/ronald-mynor-pel%C3%A1ez-s%C3%A1nchez-419b7b67_cuando-un-camino-rural-cae-tambi%C3%A9n-cae-la-ugcPost-7470620914452303872-6r4_/?utm_source=share&utm_medium=member_desktop&rcm=ACoAAA47t5UBew2a59TumH30-aLdGMCU-LlH57Y