20/10/2026
Oye, diario… hoy necesito que te detengas un momentito y mires esta fotografía.
¿La ves?
550 euros, diario… Para muchos puede ser simplemente una cantidad de dinero, pero para nosotros significa tanto que me cuesta escribir sin emocionarme.
Porque, ¿sabes una cosa? Hace apenas unos meses éramos nosotros quienes necesitábamos ayuda.
Éramos nosotros quienes hacíamos las maletas con el corazón encogido, dejando atrás nuestra casa, nuestra tierra y nuestra vida para marcharnos a Madrid sin saber cuándo regresaríamos.
Éramos nosotros quienes llorábamos a escondidas, quienes nos acostábamos con miedo y nos levantábamos buscando fuerzas donde ya no quedaban.
Y allí, diario, cuando nuestra vida parecía haberse detenido, encontramos una casa que nos abrió sus puertas sin pedirnos nada a cambio.
La Casa Ronald McDonald de Madrid. Casa Ronald McDonald Madrid / Casa Ronald McDonald España
Un lugar donde pudimos seguir siendo una familia mientras nuestro pequeño luchaba por su vida.
Y hoy… hoy me cuesta encontrar las palabras.
Porque aquella familia que llegó a Madrid rota de miedo, hoy puede ayudar a otras familias que están pasando por lo mismo.
¿Te das cuenta de lo bonito que es eso, diario?
780 llaveros. 780 pequeños gestos que se han convertido en 550 EUROS para la Casa Ronald McDonald de Madrid.
Pero ese dinero no lo hemos donado nosotros.
LO HAS DONADO TÚ, DIARIO.
Tú, que compraste un llavero. Tú, que compartiste nuestra iniciativa. Tú, que nos ayudaste a fabricarlos. Tú, que llevas tanto tiempo acompañándonos sin soltarnos de la mano.
Nosotros solo hemos tenido la suerte de llevar todo ese cariño al lugar donde un día tanto cariño recibimos.
Y mientras escribo, recuerdo a las familias que conocimos allí, sus historias, sus pequeños guerreros y aquellas conversaciones que nunca olvidaré.
Ojalá, diario, ninguna familia tuviera que necesitar una casa así.
Pero mientras haya niños luchando lejos de sus hogares, seguiremos intentando que sus familias nunca se sientan solas.
Porque ayer fuimos nosotros quienes necesitamos una mano… y hoy, gracias a ti, podemos tendérsela a otros.
Gracias por hacerlo posible, diario.
De corazón… GRACIAS.