23/09/2024
Querida humanidad:
Te hemos fallado. Permitimos que les robasen sus hogares, que les negaran su derecho a la vida. Nos quedamos en silencio mientras levantaban cercas alrededor de sus ciudades, mientras cámaras los observaban día y noche, cada día. Permitimos que les robasen el agua, con el 80% siendo imbebible, y les dejamos sin comida, con el 70% de su gente enfrentando el hambre. Les dejamos hundirse en la pobreza mientras sus niños crecían con heridas, tanto visibles como invisibles, marcados por un trauma que les arrebata la infancia. Doce horas diarias de apagones, invasiones en sus hogares, detenciones injustas y un horizonte sin esperanza. Y todo esto les sucedía mucho antes de que el mundo decidiera finalmente mirar.
Te hemos fallado porque elegimos ignorar su sufrimiento. Cerramos los ojos mientras sus casas eran destruidas y su dignidad era arrebatada. Y aunque ahora alzamos sus voces, marchamos, gritamos y boicoteamos en su nombre, sigue pareciendo insuficiente. Ellos, los gazatíes, nos han mostrado lo que permitimos: derechos humanos que nunca se aplicaron, leyes internacionales que los dejaron atrás. Nos enseñaron que hemos sido cómplices de un sistema que los traicionó, y que la resistencia es su único camino hacia una libertad que jamás debimos negarles.
Humanidad, te hemos fallado porque no supimos protegerlos, porque olvidamos que sus vidas y su lucha también es la nuestra.