La Fundación para la investigación nutricional y el Grupo de Nutrición del Instituto de Investigaciones Biomédicas y Sanitarias de la ULPGC pone en marcha en Gran Canaria un importante proyecto en el que se lleva trabajando varios años. Se llama LA ISLA EN TU PLATO y se desarrollará en estrecha colaboración con otros Institutos y Departamentos de la Universidad de Las Palmas de Gran Canaria y está
abierto a otras instituciones, entidades y organismos relacionados con la alimentación y la gastronomía y el turismo. Se espera la involucración en el mismo del nuevo equipo de Gobierno del Cabildo de Gran Canaria. Bajo la dirección del Catedrático de la ULPGC y Presidente de la FIN el Dr. Lluis Serra Majem y con la colaboración de los estudiantes Isabel Bordón Quintana, Marta Cabrera Vera, Marina Cebayos Yánez y Samuel Hernández Ruiz, que redactaron el documento de trabajo inicial, junto a otros profesionales como el cocinero Antonio Martell, la médico Esther González Padilla, la nutricionista Ana Luisa Alvarez-Falcón o la farmaceutica Cristina Ruano, este proyecto pone de relieve la riqueza gastronomica de Gran Canaria y la necesidad de incrementar la presencia en la alimentación diaria de los gran canarios y de los turistas que nos visitan de los alimentos producidos en la isla. Existen muy pocos lugares del mundo como Gran Canaria, en donde se produzcan de forma tradicional y a veces artesana todos los ingredientes de la Dieta Mediterránea; todos sin excepción. Nos referimos claro, y sólo por citar algunos ejemplos, al aceite de oliva de las Temisas en Santa Lucia de Tirajana, el vino del Monte Lentiscal, los quesos de Guia o de las Cumbres, el Gofio de Aguimes, el pan bizcochado (de trigo, millo, matalahúva o papas) de San Mateo o de Artenara, la miel de Valsequillo, los dulces de Moya o la historia del azúcar que esconden los Ingenios, los plátanos de Bañaderos, las mangas de Mogán o los tomates de la Aldea, entre muchísimas otras frutas; las hortalizas de Telde, el chorizo del cochino negro de Teror, el agua de Firgas, las papas, castañas, nueces y almendras de Tejeda y Medianias, los mojos de la capital Gran Canaria, el pescado y el marisco de Agaete, Arguineguin, San Cristobal o de tantos otros puertos y de las avanzadas piscifactorías, o el café de valle de Agaete. Esta es la base y el fundamento de la Dieta Mediterránea, que encuentra en Gran Canaria todo su esplendor y sabor. Esta transversalidad de los alimentos locales, integrando historia, cultura, gastronomia, salud, economía, turismo, medio ambiente persigue no sólo mejorar la soberania alimentaria de los gran canarios, si no también su alimentación, su salud, su cultura y su economía mediante el empoderamiento del sistema alimentario Gran Canario tradicional.