02/09/2026
GRACIAS 🌹
Hay momentos en la vida en los que hay que saber cerrar una etapa
Hoy quiero compartir con vosotros una decisión que llevo mucho tiempo pensando: no volveré a presentarme como candidato a la Alcaldía de Utrera.
No es fácil escribir estas palabras.
Me he presentado cuatro veces a unas elecciones municipales. Los utreranos me dieron su confianza en tres de ellas. He tenido el enorme privilegio de ser alcalde de mi pueblo durante ocho años y, durante estos últimos tres, de ejercer desde la oposición la responsabilidad que también nos encomendaron los ciudadanos.
Han sido muchos años. Muchísimas horas. Muchos días buenos y también algunos muy difíciles. Decisiones acertadas y, seguro, otras en las que me habré equivocado. Pero siempre ha habido algo que no ha cambiado: mi pasión por Utrera.
Cuando en 2011 tantos compañeros y compañeras del PSOE de Utrera confiaron en mí para encabezar un nuevo proyecto, empezamos juntos una aventura que pocos imaginábamos hasta dónde podía llegar. Fuimos capaces de cambiar la realidad política de nuestra ciudad y, desde 2015 hasta 2023, tuvimos la responsabilidad y el honor de gobernarla y transformarla.
De aquellos ocho años como alcalde me llevo cientos de recuerdos. Proyectos que parecían imposibles y que conseguimos sacar adelante. Problemas que solucionamos. Otros que quedaron pendientes. Calles, barrios, instalaciones, servicios y proyectos que forman parte de una Utrera que fue avanzando y cambiando.
Pero, por encima de cualquier obra o cualquier proyecto, me quedo con las personas.
Con quien me paró alguna vez por la calle para darme las gracias. Con quien me planteó un problema. Con quien me criticó. Con quien me pidió ayuda. Con las conversaciones en una plaza, en un comercio, en una asociación o simplemente caminando por Utrera.
Y, sobre todo, me quedo con el cariño.
Porque los cargos pasan. Las elecciones pasan. Los despachos se dejan. Pero el cariño de la gente permanece. Y saber que durante tantos años he contado con el afecto de muchísimos utreranos y utreranas es algo que no tiene precio ni hay cargo político que pueda igualarlo.
También quiero dar las gracias de corazón a los militantes y simpatizantes del PSOE de Utrera. A quienes confiaron en mí cuando empezamos este camino. A quienes estuvieron en los momentos buenos y en los malos. A quienes trabajaron conmigo en cuatro campañas electorales y durante todos estos años.
Nada de lo conseguido habría sido posible sin vosotros.
Estos tres últimos años me ha correspondido ejercer otra responsabilidad: la oposición. Lo he hecho con la misma intensidad con la que fui alcalde, fiscalizando al Gobierno municipal, denunciando aquello que entendíamos que se estaba haciendo mal y defendiendo otra forma de gobernar Utrera.
Y ahora creo que ha llegado el momento de otra cosa.
Hay momentos en la vida en los que uno tiene que saber dejar paso.
Dejar paso a nuevas ilusiones.
A nuevas generaciones.
A nuevas personas.
A nuevas formas de mirar hacia adelante.
Dar un paso al lado no significa quitarse de en medio. Significa entender que las etapas tienen un principio y también deben tener un final. Y que saber cerrar un capítulo cuando corresponde es también una forma de querer a una organización y de querer a tu ciudad.
Creo profundamente que Utrera necesita abrir un nuevo tiempo.
Necesita ilusión. Necesita proyectos. Necesita ambición. Necesita un gobierno preparado, que piense en la ciudad y que mire hacia delante. Necesitamos dejar atrás una política demasiado instalada en la confrontación, en buscar culpables y en mirar permanentemente hacia el pasado.
Utrera tiene muchísimo futuro.
Y estoy convencido de que el PSOE de Utrera será capaz de construir el proyecto que nuestra ciudad necesita para los próximos años. La militancia decidirá quién debe liderarlo y, cuando lo haga, contará conmigo para ayudar, para sumar y para poner toda mi experiencia a su disposición. Como ya he expresado, ese proceso debe hacerse desde el compañerismo, la unidad y el respeto a la decisión de los militantes.
No me voy de Utrera. No podría hacerlo aunque quisiera.
Seguiré estando a disposición de mi pueblo. Seguiré defendiendo sus intereses allí donde pueda hacerlo. Seguiré ayudando a quienes asuman la responsabilidad de construir ese nuevo proyecto.
Simplemente cierro una etapa de mi vida.
Y la cierro con la cabeza muy alta, profundamente agradecido y enormemente orgulloso de haber tenido el privilegio de ser alcalde de la ciudad que quiero.
Gracias a todos los que habéis estado ahí durante estos años.
Gracias por vuestra confianza.
Gracias por vuestro apoyo.
Gracias también por las críticas, porque muchas veces me hicieron mejorar.
Y, especialmente, gracias por vuestro cariño.
Eso es lo que me llevo.
Y eso vale mucho más que cualquier elección, cualquier cargo y cualquier despacho.
Han sido años inolvidables.
Utrera fue, es y seguirá siendo mi pasión.
❤️ Gracias, de corazón.