20/05/2026
-CARTAS DE LA CIUDADANÍA-
SERRAT NO NACIÓ EN EL PARAÍSO.
No, Serrat no nació en la ciudad donde nació el paraíso, no nació en Torremolinos. Ni podría nacer. Y, sobre todo, nunca hubiera podido componer aquella canción que machaconamente tarareaba mi papá cuando yo apenas contaba los cinco o seis años: "Gloria a Dios en las alturas/recogieron las basuras/de mi calle ayer a oscuras/.../Vamos subiendo la cuesta/que arriba mi calle/se vistió de fiesta".
Yo no comprendía muy bien entonces el doble sentido de las palabras.
Se va vistiendo de fiesta Torremolinos, desperezándose, despertando; es imposible no hacerlo.
Como en esa exhortación que les hacen a los operados tras la anestesia: "despierta, despierta, despierta; respira, respira, respira..." Respirar, despertar o morir. Una exhortación y una necesidad.
Gloria a Dios en las alturas/recogieron las basuras... Pero no, no es cierto, no recogen las basuras; he ahí unas instantáneas de la deplorable imagen que presentaba la avenida de los Manantiales el día 20 de mayo de 2026 a las 13:00.: basuras sin recoger y, enfrente, los restos vergonzantes de un hotel que se anuncia como GRAN HOTEL MANANTIALES (cómo será el pequeño).
Torremolinos, respira, respira; despierta, despierta.
Porque es inaplazable cantar con Serrat: "Gloria a Dios en las alturas/recogieron las basuras..."
Y mientras, subamos la cuesta, peldaño a peldaño, para vestirnos de fiesta.
Torremolinos, despierta.
Y espero que el año próximo, cuando de nuevo vuelva a Torremolinos, las basuras estén en el vertedero y los responsables de tanta incuria hayan corrido la misma suerte.
Respira, respira, respira; despierta, despierta, despierta. Margarita Del Cid
como
Izquierda Unida