25/08/2026
*MUJERES DE EL AGUAUCHO, OBRERAS, LUCHADORAS Y FEMINISTAS*
Juan Morillo Lora
Hace noventa años que en este terrible mes de agosto de1936, durante el golpe de estado, fueron asesinadas 55 hombres y 20 mujeres en Fuentes de Andalucía (Sevilla), entre ellas Las Mujeres de El Aguaucho. Nueve mujeres asesinadas el 27 de agosto de 1936 en un cortijo llamado El Aguaucho, de ahí el nombre con el que se las conoce.
Sus nombres para la historia:
Coral García Lora de 16 años,
Josefa García lora de 18 años,
Josefa González Miranda de 18 años,
María Jesús Caro González de 18 años,
Joaquina Lora Muñoz de 18 años,
María Lourdes León Becerril de 22 años,
Dolores García Lora de 25 años,
María Caro Caro de 35 años,
Manuela Moreno Ayora de 40 años
Sus asesinos un grupo de falangistas y golpistas con la complicidad de la guardia civil.
Ellas, hijas de jornaleros y jornaleras, formaban parte del compromiso que las mujeres habían manifestado en la defensa de la República participando y animando las manifestaciones que se organizaron para festejar su proclamación, llevando banderas tricolores que ellas mismas bordaban. Mujeres que consiguieron ser admitidas en La Casa del Pueblo, centro cultural donde acudían las personas después de su jornada laboral a reunirse, a aprender a leer y escribir, a oír la radio, a escuchar música, a cantar, a hacer teatro, ojear libros y en la Sociedad de Obreros y Campesinos donde asistían a las asambleas y mítines que organizaban… en definitiva a descubrir una cultura, una formación y una vida que hasta entonces les había sido negada.
Ellas, junto a dieciocho mujeres más, en este pueblo asesinaron a veintisiete, eran mujeres reivindicativas y organizadas, mujeres que ante la consigna de los terratenientes de dejar sin cultivar las tierras para provocar paro y hambre: “no queríais república pues que os dé de comer la República”, decían. Organizaron una huelga de brazos caídos negándose a ir a limpiar y trabajar en las casas de los señoritos boicoteadores. “Si nos dejáis sin trabajo y sin jornal no iremos a servir a vuestras casas” respondieron.
Mujeres trabajadoras, jornaleras y sirvientas que vivieron con la República la posibilidad de desarrollarse como persona y combatir las desigualdades que estaban soportando. Eran mujeres que reivindicaban su puesto en una sociedad que se estaba construyendo, lucharon por él y dieron su vida por ello a manos de unos asesinos que las vejaron y ultrajaron antes de matarlas.
Toda esta historia la conocemos por tradición oral. Las mujeres del pueblo, sobre todo ellas, ante el silencio impuesto, la guardaron y la contaron a sus hijos.
En los documentos de los archivos solo se ha encontrado el certificado de defunción que atribuye a “la guerra” la causa de sus muertes y una mención en varias declaraciones de testigos “fueron pasadas por las armas mujeres en estado de gestación y algunas de dieciséis y dieciocho años…” se lee en el “Expediente Moyano”, una causa abierta a un cabo de la guardia civil.
La primera vez que estos hechos y sus nombres aparecen escritos es en un libro del historiador local José Moreno Romero en el año 1999, “Fuentes de Andalucía. Crónicas del Siglo XX”. Desde entonces se han escrito varios libros de investigación, películas, canciones, obras de teatro, novelas, murales, artículos periodísticos que divulgan la historia de estas mujeres, un monumento que en el Parque Luchadores por la Libertad de su pueblo natal homenajea a estas mujeres militantes de izquierda , defensoras de la república y de su condición de mujeres feministas que fueron “eliminadas” por las ordenes de un general asesino que planeó un golpe de estado y lo llevó a cabo con la colaboración de otros militares traidores, fuerzas políticas reaccionarias, falangistas, la iglesia católica, la burguesía financiera y terrateniente y gobiernos extranjeros que sumió a todo un país en una terrible matanza y más de cuarenta años de una negra dictadura.…
Eran mujeres antifascistas, luchadoras organizadas a las que les debemos nuestro compromiso memorialista y feminista. Somos deudores y deudoras de este grupo de nueve mujeres y dieciocho más que, junto a noventa y un hombres, fueron las víctimas que el terror golpista y la posterior dictadura provocó en Fuentes de Andalucía, un pueblo de apenas siete mil habitantes.
Después de muchos años buscando los restos de estas víctimas y de muchas investigaciones y tierra removida, se han hallado los de Las Mujeres de El Aguaucho, junto a los de otros siete hombres víctimas, en una fosa común del cementerio del vecino pueblo Cañada Rosal. Los demás, hasta 118 víctimas, continúan ocultos donde sus asesinos enterraron su crimen.
Honor y gloria a las mujeres trabajadoras, obreras y feministas, que lucharon y dieron sus vidas en defensa de la libertad y la justicia.
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