19/05/2026
Imbornales de Segorbe: lo que se ve… y lo que mejor no imaginar
👉 En Segorbe hay cosas que saltan a la vista… y otras que es mejor no imaginar. Los imbornales, por ejemplo. Basta con asomarse a cualquiera de ellos para comprobar el estado en el que se encuentran: atascados, llenos de suciedad y convertidos en un pequeño ecosistema subterráneo que nadie querría tener cerca de su casa. No es una sorpresa, ni una novedad. Se ha denunciado una y otra vez. Pero el Ayuntamiento parece haber adoptado una estrategia muy clara: mirar hacia otro lado.
⚠️ Y luego pasa lo que pasa. Llueve —como llueve todos los años, porque esto no es un fenómeno extraordinario— y las calles se encharcan, los garajes se inundan y los comercios cruzan los dedos para que el agua no entre. Todo perfectamente evitable si se hiciera lo más básico: mantener los imbornales limpios y operativos.
‼️Pero si lo que se ve ya da vergüenza, lo que no se ve es aún peor. Con el calor llegarán las cucarachas. Con la humedad, los milpiés. Y con todo ello, las quejas de los vecinos, que ya saben de memoria cómo funciona este ciclo: abandono, plagas, excusas… y vuelta a empezar.
❌ Porque no, esto no es mala suerte, ni un año complicado, ni un problema inesperado. Es lo de siempre: falta de mantenimiento, falta de prevención y falta de gestión. La limpieza municipal brilla por su ausencia, y la planificación parece un concepto desconocido. No hay control, no hay seguimiento. Solo hay fotos cuando toca aparentar que se trabaja.
📢 Desde Segorbe Participa lo decimos con claridad: mantener los imbornales en condiciones no es un lujo, es lo mínimo que se espera de un Ayuntamiento. Prevenir plagas no es opcional, es una cuestión de salud pública. Escuchar a los vecinos no es un gesto amable, es una obligación.
✅ Segorbe merece un gobierno municipal que cuide lo básico, que no deje que los problemas se acumulen bajo las rejillas hasta que acaban saliendo a saludar. Merece un Ayuntamiento que gestione, no uno que se limite a esperar a que escampe.