20/08/2017
Pasados unos días desde que recibiéramos la noticia de que nuestro compañero y amigo Pau Perez Villan, ha sido una de las víctimas mortales en el atentado del pasado 17 de agosto en Barcelona, intentamos sacar fuerzas para escribir estas líneas.
Conocimos a Pau en 2010, pasados unos días del terremoto que asoló la ciudad de Puerto Príncipe, en Haiti. Desde entonces, humildemente hemos trabajado juntos en la reconstrucción, tanto física como humana del pueblo haitiano. Dando soporte a niños en situación de orfandad y a edificaciones en estados de derrumbe.
Pau era la persona perfecta para esta labor, le sobraba humanidad y humildad a la vez que sus conocimientos técnicos le permitían enfrentarse a casi cualquier tipo de situación. Además, era una de las personas más trabajadoras y perseverantes que hemos conocido.
Cruzaba fronteras para dar ilusión, esperanza y futuro. Así vivía su vida.
Una persona que le arrancaba una sonrisa a cualquiera que estuviera a su lado, una persona que lo dejaba todo por amor y que construyó sueños y muchos "techos" para que otros pudieran resguardase de la lluvia.
Por estos y otros motivos, estuvo colaborando con nosotros, representando un papel clave en nuestros proyectos en Haiti y en nuestras vidas.
A su lado hemos vivido momentos maravillosos y momentos muy duros. Ha sido testigo y acompañante de cambios transcendentales en muchas vidas.
Le vimos reír, llorar, amar y luchar. Una lucha que no acaba aquí NO. Seguiremos luchando por un mundo mejor.
Cuantas vidas salvo Pau, no lo sabemos, solo sabemos que no hemos podido salvarle a el.
Tras los recientes acontecimientos, nos sentimos rotos de dolor.
El horror nos unió, el horror nos separa.
Queremos transmitiros lo difícil que resulta para nosotros redactar entre lágrimas, este pequeño comunicado. También queremos mandar a su familia y amigos, nuestro más sincero pésame y compañía en su duelo.
Finalmente, queremos destacar la figura de Pau como persona, que sirva su vida como ejemplo de solidaridad, y su muerte como símbolo de unión y libertad.
Persigue tu luz y descansa en paz.
Gracias por tanto