13/01/2026
La flota pesquera de Sanlúcar paralizó su actividad LUNES Y MARTES, en protesta por las nuevas medidas del Reglamento de Control Pesquero.
La flota de pesca del Puerto de Sanlúcar de Barrameda ha decidido paralizar su actividad como medida de presión ante la entrada en vigor, el pasado 10 de enero de 2026, de nuevas obligaciones incluidas en el Reglamento de Control de la Pesca, cuya aplicación resulta técnica y operativamente inasumible para este tipo de flotas.
Entre las medidas más controvertidas se encuentran la obligación de notificación previa con al menos 4 horas de antelación a la entrada a puerto y la anotación de las capturas desde el “kilo cero”, exigencias que el sector viene advirtiendo desde hace meses que no se ajustan a la realidad diaria de la pesca de bajura.
La flota de Sanlúcar (al igual que la mayoría en el Golfo de Cádiz y en casi toda España), desarrolla una pesca diaria, con horarios fijos y conocidos de entrada a puerto, mareas de corta duración y una operativa basada en la venta inmediata del pescado fresco. En este contexto, la notificación con varias horas de antelación carece de sentido práctico, ya que la finalización de la jornada de pesca depende de factores variables como las condiciones meteorológicas, el estado del río y la propia disponibilidad del recurso.
Asimismo, la exigencia de registrar las capturas desde el primer kilo capturado supone una carga administrativa desproporcionada, difícil de cumplir en embarcaciones pequeñas, con escaso espacio, sin personal auxiliar y en un entorno de trabajo donde la prioridad es la seguridad y la correcta manipulación del pescado.
Desde la Cofradía de Pescadores de Sanlúcar de Barrameda y el conjunto del sector se insiste en que no se cuestionan los objetivos de control, trazabilidad y sostenibilidad, pero sí la falta de adaptación normativa a las especificidades de nuestra pesca, que representa un pilar económico, social y cultural fundamental para el litoral andaluz y el estuario del Guadalquivir.
La paralización de la flota se adopta como una medida excepcional, con el objetivo de instar al Ministerio de Agricultura, Pesca y Alimentación a revisar y redefinir estas obligaciones, introduciendo criterios de flexibilidad, proporcionalidad y adaptación a la realidad operativa de la flota de bajura.
El sector reclama la apertura inmediata de un proceso de diálogo que permita consensuar soluciones técnicas viables, evitando que una aplicación rígida de la normativa derive en sanciones injustas, inseguridad jurídica y, en última instancia, en el abandono de la actividad pesquera por parte de pequeñas embarcaciones que ya operan con márgenes muy ajustados.
La flota de Sanlúcar reitera su compromiso con una pesca legal, responsable y sostenible, pero advierte de que no es posible avanzar hacia una mejor gestión del recurso sin escuchar a quienes trabajan cada día en el mar.
Mañana miércoles se retomará su actividad a la espera de lo que suceda en la reunión del próximo día 19 de enero con el MINISTERIO.