30/03/2026
La borrasca Therese nos ha dado días muy complicados, de esos que te encogen un poco el ánimo. Pero, como siempre, después de lo malo, la naturaleza y las personas nos dan motivos para seguir adelante.
Por un lado, nos deja este espectáculo: nuestras cascadas bajando con una fuerza que hacía tiempo no veíamos. Es el regalo que nos queda tras el temporal, recordándonos que el agua siempre encuentra su camino.
Pero el verdadero motor estos días no ha sido el agua, sino la gente.
Mil gracias a todas las administraciones que están trabajando sin descanso y, sobre todo, a esos vecinos que no han dudado en arrimar el hombro para que todos podamos volver a la normalidad. Es increíble ver cómo, cuando las cosas se ponen feas, nos unimos para levantarnos. 🤝❤️