21/11/2023
LOS HUESOS DE LOS PASTORES DE BELÉN
“Los gloriosos Josef, Isacio y Jacobo, pastores de Belén, que merecieron ver, y adorar los primeros a Cristo Dios y hombre recién nacido en el portal”. Así reza la inscripción del arca repleta de restos óseos que descansa en la modesta iglesia de San Pedro y San Fernando en Ledesma (Salamanca)
El Evangelio de San Lucas, cuenta que unos pastores dormían al raso cerca de Belén la noche que nació el Niño Jesús. Estaban dormidos cuando, de pronto, un ángel los despertó y les dijo que debían ir a Belén, donde había nacido el Hijo de Dios. Tiempo después, según una leyenda, sus restos fueron encontrados por un caballero nacido en Ledesma. Dicha leyenda incluso puso nombre a los supuestos pastores de Belén: Isacio, Josefo y Jacobo. El origen de sus reliquias sigue siendo una incognita. Según distintas crónicas fueron traídas desde Tierra Santa a Ledesma.
Según la leyenda, dentro de una vieja arqueta de madera reposan los restos de estos tres pastores desde hace siglos. Según Paulino, un joven de la Diócesis de Salamanca, la tradición asegura que las reliquias fueron descubiertas en el año 900. Sin embargo, según explica, un documento fecha el descubrimiento en 1149.
Un caballero, nacido en Ledesma, habría recogido la arqueta con los restos durante la ocupación de Jerusalén por los cruzados. Se llamaba, al parecer, Micael Dominiquiz. Según se cuenta, dentro de una torre de Jerusalén encontró un cofre abandonado.En dicho arca había huesos humanos, tijeras de esquilar, zurrones de pastor y un texto con tres nombres. Micael decidió donar la arqueta a la iglesia de San Pedro, en Ledesma, ya desaparecida. Allí fueron veneradas durante siglos. Hasta la actualidad.