25/05/2026
Cielos oscuros y limpios del Parque Nacional de los Picos de Europa, patrimonio natural europeo. Espacio de biodiversidad, cultura conservación.
Parque a tres: Asturias, Cantabria y Castilla y León. El enclave europeo es único: ofrece algunos de los paisajes de montaña más emblemáticos del continente. Bosques atlánticos y una riqueza ecológica excepcional. Su historia como espacio protegido se remonta a 1918, con la creación del Parque Nacional de la Montaña de Covadonga, el primero de España y tercero de Europa, ampliado en 1995 hasta conformar el actual Parque Nacional de los Picos de Europa.
Con más de 67.000 hectáreas protegidas, este espacio alberga especies emblemáticas como el rebeco cantábrico, el águila real, el lobo ibérico o el quebrantahuesos, además de una flora singular adaptada a las condiciones extremas de la alta montaña. Su espectacular geología kárstica y su estrecha relación histórica con las comunidades locales convierten este territorio en un ejemplo de convivencia entre conservación y actividad humana tradicional.
A todo ello se suma un valor cada vez más reconocido: la calidad de sus cielos nocturnos. La baja densidad de población, la escasa contaminación lumínica y la preservación del entorno natural convierten a Picos de Europa en un enclave privilegiado para la observación astronómica y para la protección del cielo nocturno como patrimonio natural. Conservar cielos oscuros no solo permite redescubrir el universo, sino que también beneficia a la biodiversidad, protege los ritmos naturales de fauna y flora y contribuye al bienestar humano.
En un momento en el que Europa refuerza su compromiso con la transición ecológica y la protección de la biodiversidad, el Parque Nacional de los Picos de Europa simboliza la importancia de conservar no solo la tierra que pisamos, sino también el cielo que nos une.
La Noche de Europa vuelve a los Picos en 2026: 12 de agosto, 24 horas de Astronomía.
Hoy y
crédito imagen: Cayetana Saiz
Arco de la Vía Láctea. Collado Jermoso.