18/12/2025
⚠️❌*El PSOE de Polop exige una solución definitiva a los apagones en una urbanización donde viven 800 personas y pide priorizar el alumbrado frente al gasto superfluo en fiestas.*
El PSOE de Polop de la Marina ha reclamado al equipo de gobierno una actuación urgente y definitiva para poner fin a los continuos apagones de alumbrado público que sufren desde hace años los vecinos y vecinas de la urbanización La Alberca, donde residen alrededor de 800 personas. Una situación que se repite, especialmente cada vez que llueve, y que el Ayuntamiento no ha sido capaz de solucionar más allá de intervenciones puntuales y claramente ineficaces.
Los vecinos han trasladado en numerosas ocasiones sus quejas al consistorio, alertando de los problemas de seguridad que generan estos apagones prolongados. Sin embargo, la respuesta municipal se ha limitado a enviar personal para “arreglos” provisionales que no atacan el origen del problema, convirtiendo el mantenimiento del alumbrado en una sucesión de parches que falla al primer episodio de lluvia.
El portavoz socialista, Gabriel Fernández, ha instado al alcalde a cambiar prioridades y a destinar recursos a lo verdaderamente necesario. “Los vecinos de La Alberca no quieren que el Ayuntamiento les invite a paella y cerveza, como hace este gobierno local, sino poder ir por la calle sin linternas también las noches de lluvia. Gobernar no es organizar eventos, es garantizar servicios básicos”, ha señalado.
Desde el PSOE proponen una actuación integral que incluya la renovación de la instalación eléctrica del alumbrado público o, como mínimo, la correcta protección del cableado para evitar filtraciones de agua. Asimismo, reclaman el sellado de tuberías y pasos de cables, ante la posibilidad de que los apagones estén provocados por roedores, como se ha llegado a trasladar a los propios vecinos cuando han reclamado explicaciones. “No puede ser que la respuesta del Ayuntamiento sea que la luz se va porque una rata se ha comido los cables”, ha añadido Fernández.
El grupo socialista insiste en una oposición constructiva, centrada en resolver problemas reales, y exige al alcalde que deje de mirar hacia otro lado. “El alumbrado público no es un lujo ni un gesto simbólico. Es seguridad, es dignidad y es una obligación básica de cualquier Ayuntamiento”, concluyen.