12/06/2026
Mientras Don Quijote duerme, el Cura y el Barbero revisan su biblioteca para quemar los libros causantes de su locura. El Ama y la Sobrina quieren quemarlos todos. El Cura decide salvar algunos por su mérito literario y condena otros al fuego.
Cervantes utiliza este episodio para escenificar una quema de libros civil disfrazada de proceso inquisitorial.
Hemos hablado de cómo el Consejo de la Suprema Inquisición dictaminaba el destino del libro, dividiéndolo en niveles de censura. Lo más habitual era cancelar con tinta las partes censuradas haciendo un borrón o una tachadura, pero también se usa el papel pegándolo sobre el texto o se arrancan o cortan las hojas. ¿Qué libros se salvaron?, analizamos uno a uno cuáles y por qué. Uno de ellos sería La Araucana de Alonso de Ercilla, este narra la primera fase de la Guerra de Arauco, el conflicto real que enfrentó a los conquistadores españoles contra los indígenas
mapuches en el actual territorio de Chile durante el siglo XVI. El autor relata en el prólogo de la obra que compuso los versos durante las pausas de las campañas militares. Cuando el cura encuentra en la biblioteca La Galatea, un libro escrito por el propio Cervantes, el cura decide perdonarle la vida temporalmente esperando que el autor corrija sus defectos en una segunda parte.