03/06/2026
☝🏻𝐓𝐔 𝐀𝐘𝐔𝐍𝐓𝐀𝐌𝐈𝐄𝐍𝐓𝐎 𝐓𝐄 𝐂𝐔𝐄𝐍𝐓𝐀:
A continuación, reproducimos para conocimiento público el literal del discurso de despedida del Alcalde de Nerva, José Luis Lozano, el pasado martes 2 de junio en sesión plenaria.
Estimados vecinos y vecinas.
Permitidme unas últimas palabras en este día, en el que me
toca despedirme como Alcalde Presidente del Excelentísimo
Ayuntamiento de la leal Villa de Nerva. Es curioso, creo que
jamás me había definido así. Aún me suena raro.
En primer lugar, me gustaría trasladar las gracias a los
miembros del Equipo de Gobierno, que muchas veces tuvieron
que aguantar mis defectos, gracias también a José Manuel
Zamora, a Jaime Pérez, a Álvaro Burgos, a Manolo Cayuela, a Eva
Bueno, que siempre me tendieron una mano.
Gracias a los trabajadores de este Ayuntamiento, sobre todo a algunos que prefiero no citar, no vaya a ser que les cause algún perjuicio, que llevaré para siempre en mi corazón por el apoyo y la entrega que me demostraron. Sois el alma de esta casa, y sobre todo, dejadme que me dirija a los nervenses, a la gente sencilla que vive cada día este pueblo, sin otra pretensión que la de ser felices, a ellos me gustaría trasladarles mi agradecimiento por su colaboración, por su empatía, por los continuos ánimos que me han dado en los momentos de flaqueza, por esa comprensión que me han venido trasladando en los momentos de desánimo.
Es verdad que la actuación política suele ser ingrata, muy
ingrata, sin embargo tengo que manifestaros que para mí ha sido
todo lo contrario, pues jamás me he encontrado huérfano de
vuestro cariño. Ha sido muy reconfortante ir por estas calles,
pasear por mi querida Nerva e ir continuamente recibiendo
vuestros ánimos, estrechando vuestras manos y recibiendo
vuestros abrazos.
Es algo que jamás olvidaré y que desde hoy pasa a engrosar
esa colección de recuerdos imborrables, que alojo celosamente,
en lo más profundo de mi corazón.
Trasladados estos agradecimientos, que no quería que se
me quedaran atrás bajo ningún concepto. Dejadme que incida en
un par de cuestiones, que intenté que fuesen el santo y seña de
mi paso por la alcaldía. En primer lugar, huir de los
enfrentamientos y la crispación, hoy no va a ser una excepción,
no estoy aquí para avivar rencillas.
Después de más de un año de mandato, me voy con la
tranquilidad de jamás haber contribuido a una polémica, no
hallareis a lo largo de este año que hoy termina una sola alusión
a ningún partido, a ningún proceder y menos aún a ninguna
persona. Podéis rebuscar entre todas mis intervenciones. Todas,
son públicas.
Creo firmemente que Nerva, que nuestros vecinos y vecinas
están ya agotados de tantas trincheras, de tantas guerras que no
conducen a absolutamente a nada y que irremisiblemente jamás
dejan vencedores y pueblan nuestras calles de vencidos.
A mi juicio, llevamos ya demasiado tiempo enfrascados en
enfrentamientos cainitas que nos hacen un daño terrible como
sociedad y como pueblo.
Cada día que tardemos en darnos cuenta de que sin la
unión de todos es imposible abordar los verdaderos problemas
que venimos sufriendo, se convierte en un día en el que estamos
perpetuando el sufrimiento de los nuestros.
La otra, ha sido el trabajo. Trabajar, trabajar y después,
volver a trabajar. Hasta hoy, último día de mi mandato en el que he estado al pie del cañón, con Vicente y Toni, ultimando la
recepción y colocación de algunos adornos y carteles.
En este contexto, permitidme brevemente, a modo de
resumen, destacar algunos logros de este Equipo de Gobierno,
unos logros que quizás no hayan sido los más costosos, ni los
más trascendentales, pero cada uno de ellos pone de manifiesto
que, las más de las veces, lo importante es querer y dejarse el
alma en cada gesto: así, me gustaría compartir con vosotros la
celebración del 7 de agosto pasado, la celebración de la Villa con
un lleno a reventar en nuestro teatro, que no se producía desde
tiempos inmemoriales, con unas actuaciones musicales del
máximo nivel y con unos reconocimientos intachables. Para
devolverle su grandeza se hicieron y repitieron ensayos, y se
llamó personalmente a todos los concejales que había pasado
por nuestro Ayuntamiento a lo largo de la historia, fuesen del
partido que fuesen, otorgándoles el espacio que por derecho
propio les corresponde. La eliminación de los contenedores de basura de nuestros edificios más emblemáticos, del Ayuntamiento, de la fuente de La Reú y de la Iglesia, de donde se eliminaron también las plazas de aparcamiento al objeto de desahogar y dar presencia a un espacio hasta entonces ahogado y saturado. La Solemne Recepción realizada por San Antonio, San Juan y Santa Ana a nuestro Patrón, San Bartolomé, en un acto histórico y sin precedentes que provocó la afluencia masiva de visitantes, que amenazó con colapsar el tránsito por el paseo.
El 26 de agosto se recordó, en el cementerio, a nuestras
víctimas como jamás se había hecho antes, con la representación
en cinco actos de la tragedia allí vivida, todo un carrusel de
emociones. Nuestro cementerio fue cuidado y preparado como hacía años que no se hacía, la pintora local Mayca, pintó un mural
precioso en una capilla, hasta entonces abandonada, a la que
además se le cambió el mobiliario. También se decoró
cuidadosamente la entrada con geranios y gitanillas.
Después de varias décadas, se volvió a celebrar en nuestro
pueblo el Día de Andalucía y el de Santa Bárbara, reconociendo a
los mineros más veteranos de Nerva y contando con unas
actuaciones musicales, de primer nivel.
También me gustaría destacar el Concierto a Beneficio del
Asilo de Jesús Nazareno, que cada año nos regala Javier Perianes, pues además de brindarnos la posibilidad de poder volver a escuchar al Maestro, tuvimos la oportunidad de presenciar cómo se le entregaba el Premio Internacional Armando Reverón, recibiendo el cariño de sus paisanos, con el Teatro que lleva su nombre a rebosar, puesto en pié.
La recuperación de la Gala del Deporte, en la que pudimos
reconocer a muchos deportistas nervenses y que contó con la
asistencia de Fermín López para homenajear a Antonio Segovia,
haciendo las delicias de los más jóvenes. La realización en Nerva,
del Macro Concierto Cofrade con la participación de más de 500
músicos, una actividad inédita que realzaba nuestra condición
cultural, que fue solicitada por numerosos pueblos de nuestra
provincia y que después de arduas gestiones, logramos traer a
Nerva. Hemos conseguido que el Ayuntamiento sea propietario del Edificio principal del Convento de la Virgen Milagrosa, un anhelo que perseguía nuestro pueblo desde hace varias décadas. Se ha celebrado la Primera Gala del Día de la Madre, homenajeando a una serie de mujeres elegidas por asociaciones y colectivos nervenses y paro ya, porque afortunadamente puedo decir, que haría esta intervención interminable.
Próximamente, me quiero despedir de todos los vecinos de
Nerva, visitándolos y entregándoles un escrito a modo de
agradecimiento.
Miren ustedes, no busquen más de lo que han visto y hayan
sentido. Di todo lo que encontré entre mis manos y mi corazón.
A los que les pareció insuficiente, siento decirles que lamento
enormemente haberlos decepcionado y a los que apreciaron mi
entrega por esta tierra, solo me queda decirles que no encontré
más segundos a lo largo del día para contribuir a que se sintieran
orgullosos, no de mí, ni de este equipo de gobierno, sino de esta
maravillosa tierra en la que nos ha tocado vivir.
Antes de terminar, permítanme un segundo para trasladar
mis sinceras disculpas a José Manuel Pereda al que no pudimos
devolverle su puesto de trabajo, a todos esos amantes de los
animales, a los que no hemos logrado dar la atención que
necesitan. Vayan desde aquí mis disculpas a todos aquellos
vecinos que no pudimos atender como se merecen, a los que
llegamos tarde a ponerles una bombilla y a los que jamás
limpiamos su puerta. Disculpas a todos esos jóvenes a los que no
pudimos ayudarles a encontrar trabajo y sobre todo, disculpas a
todos los que recurrieron a mí buscando alivio y no hallaron otra
cosa que el vacío de mis manos.
Gracias a todos y a todas por haber depositado en mí el
inmenso honor de haberos representado, allá donde me llevó mi
cargo. Sinceramente, espero no haberos defraudado. Gracias a
mi familia, a mis hijos, a mi mujer, a mis hermanos, pues dejé de
tener tiempo para ellos y tuvieron que soportar mis ausencias y
mi carácter, por momentos irascible.
Miren ustedes, yo siempre quise vivir en Nerva. Todos mis
amigos estaban deseando salir volando y asentarse en otros
lados, a vivir en otro país, en otra ciudad, a vivir otras vidas. Sin
embargo yo, jamás tuve la más mínima intención de salir de este
paraíso eternamente varado en la orilla izquierda del Tinto, que
sobrevive a siglos de injusticia, bajo el nombre de un emperador
romano. Mis confines siempre estarán entre la Juntanilla y el
Zapito, entre la Paz de El Madroño, la tranquilidad de la Alfilla y
esa cotidiana cercanía lejanía que sentimos por Riotinto, en ese
contexto, entenderán ustedes que esté donde esté, que sea
donde sea, donde me lleve el destino, que sea cual sea la vida
que me toque vivir, siga luchando por esta bendita tierra, que se
mezcla con los restos de mis antepasados, que entierra a mi
madre y da alegría a mis hijos.
Muchísimas gracias.