20/01/2017
PRESUNTACIONES
Al anterior Alcalde, el Juez le condenó por un delito de prevaricación por omisión. Si el actual no reacciona, posiblemente tenga problemas por omisión, palabra, pensamiento y obra, aunque no tenga ni parte ni arte en lo que sucede en las cuestiones internas de la Administración. Somos conscientes de que los alcaldes no tienen porqué saber leyes, ni procedimientos ni astrología. ¿Entonces dónde radica en nuestro Ayuntamiento el mal, para que sea una fuente inagotable de PRESUNTOS despropósitos, arbitrariedades e injusticas? ¿Por qué a unos vecinos, presuntamente en función del asesoramiento, se les exige tanto, incluso presuntamente, a veces se les veja, y se les humilla, derribándoles el sudor de su esfuerzo y trabajo, y, a otros presuntamente por omisión se les permite que prescriban sus obligaciones? ¿Por qué se permite que se pongan tanto reparos, “presuntamente legales”, al sentido común, a la iniciativa, a la profesionalidad y al buen-hacer y no se hagan a los incumplimientos de plazos, procedimientos, ordenanzas y a otros conceptos mucho más graves? Incluso contra un presunto informe jurídico, que a petición del Ayuntamiento, elabora la Asesoría Jurídica, y declara NULO DE PLENO DERECHO, un acto administrativo. En otro similar se hizo ADVERTENCIA DE ILEGALIDAD, para su revisión, advirtiendo a los Concejales que los que votasen en contra prevaricarían. ¿El asesoramiento entonces se hace a la carta? ¿abusivo? ¿interesado? El Ayuntamiento, hace tiempo que tiene un grave problema. Hace mucho que viene sufriendo el síndrome de Procusto. Alguien ha querido controlar tanto, sin tener capacidad para ello, que ha sido un descontrol total. No se ha fiado de sí mismo y mucho menos de los demás. Se carece de un desconocimiento total de gestión, administración y organización. Nuestros vecinos han sido y son los sufridores y paganos de esto - que por ahora decimos-. Esto es intolerable. Las negligencias de la administración, y concretamente las de algún funcionario, por muy alto que sea, no tienen que sufrirla ni aguantarla los vecinos. ¡Basta ya! Las responsabilidades son exigibles en todos los casos. No sólo a la tropa.
Nuestros compañeros Concejales, sabemos que tampoco tienen responsabilidad en esto que estamos denunciando, pero nos gustaría que además de las preocupaciones que algunos demuestran tener por problemas puntuales de algún vecino, que todos juntos tuviéramos la inquietud de que las Normas, fuesen observadas en su cumplimiento de forma escrupulosa en la gestión municipal.
Preguntamos a nuestros compañeros Concejales si saben cuántas Ordenanzas tiene el Ayuntamiento. El grado de cumplimiento de ellas. Si hace falta más o sobra alguna.
Pues no sólo lo deberíamos saber, sino tener cada uno de nosotros, una compilación de todas ellas, con sus modificaciones o sus prórrogas.
A Iruña de Oca, entre toda la Corporación deberíamos ponerla al día, empezando, al parecer, por la gestión interna, que en definitiva, es la que más afecta a todos los vecinos. Este Grupo está decidido y dispuesto.