18/07/2026
El 18 de julio de 1936 marcó el inicio de uno de los periodos más oscuros de la historia de España: el golpe de Estado contra la Segunda República que desembocó en la Guerra Civil.
Tras el triunfo del franquismo, se instauró una dictadura que supuso un retroceso profundo en derechos y libertades. Se abolieron avances democráticos, se persiguió la disidencia política y se impuso un modelo autoritario basado en el control social y la represión. Las mujeres fueron especialmente afectadas. Durante la República habían comenzado a conquistar derechos fundamentales como el voto, el acceso a la educación y una mayor autonomía personal. Sin embargo, el régimen franquista las relegó nuevamente al ámbito doméstico, limitando su papel a esposas y madres. Se eliminaron derechos civiles, se restringió su acceso al trabajo y quedaron legalmente subordinadas a la figura masculina.
Recordar este periodo no es solo un ejercicio de memoria histórica, sino también una forma de valorar los derechos conquistados y de reconocer la lucha de tantas mujeres y hombres que resistieron frente a la injusticia.
Porque los derechos nunca están garantizados para siempre, la lucha sigue.