02/09/2026
Desde Malpartida de Plasencia queremos trasladar nuestro apoyo, solidaridad y cercanía a toda la ciudadanía de Ceuta en estos momentos de tan difícil situación.
MANIFIESTO POR CEUTA
“ LA CONVIVENCIA Y LA PAZ “
Con motivo de la concentración ciudadana convocada a las puertas de nuestro Ayuntamiento, queremos expresar una posición clara, serena y compartida: Nuestro apoyo a Ceuta es total.
Nuestra solidaridad está con sus vecinos y vecinas, con quienes viven momentos de preocupación e incertidumbre y con las instituciones democráticas que los representan. Porque Ceuta no es de unos ni de otros. Ceuta es de todos. Ceuta es España. Y España somos todos y todas.
Precisamente por eso creemos que cualquier situación que afecte a su convivencia, a su seguridad y a su futuro debe afrontarse desde aquello que nos une como sociedad: la paz, la responsabilidad, el diálogo, la cooperación y el respeto a la ley.
LAS INSTITUCIONES SON DE TODOS.
Los ayuntamientos son la casa común de la ciudadanía. Representan a quienes piensan de una manera y a quienes piensan de otra; a quienes han nacido aquí y a quienes llegaron después; a quienes nos votan y a quienes nunca lo harán. Esa es la grandeza de la democracia. Las instituciones no pertenecen a ningún partido, a ninguna ideología ni a ningún gobierno. Pertenecen a la ciudadanía. Por eso, ante situaciones difíciles, debemos protegerlas de la confrontación y convertirlas en espacios para el encuentro, el diálogo y la búsqueda de soluciones.
NINGÚN SER HUMANO ES NUESTRO ENEMIGO
Hay un límite peligroso entre el miedo, la intolerancia y el odio. Debemos ser especialmente responsables con nuestras palabras cuando hablamos de inmigración, pobreza, vulnerabilidad o exclusión. Detrás de cada palabra hay personas. Personas con nombres. Con familias. Con historias. Con miedos y esperanzas.
Podemos y debemos debatir sobre inmigración. Podemos discrepar sobre las políticas migratorias. Podemos exigir que las fronteras sean gestionadas con seguridad, eficacia y respeto a la legalidad.
Pero existe una frontera que una sociedad democrática jamás debe cruzar: convertir al diferente en enemigo. Porque cuando deshumanizamos a una persona resulta más sencillo justificar su rechazo. Cuando la señalamos como una amenaza, alguien puede terminar creyendo que tiene derecho a perseguirla, acosarla o agredirla. Y no. Nadie tiene ese derecho. No importa dónde haya nacido una persona, cuál sea su origen, cuál sea su situación económica o administrativa. La dignidad humana no admite excepciones. La democracia dispone de instrumentos para afrontar los problemas. Tenemos leyes. Tenemos jueces. Tenemos Fuerzas y Cuerpos de Seguridad. Tenemos administraciones públicas. Tenemos instituciones democráticas. Eso es el Estado de derecho. Nadie puede sustituir a la ley. Nadie puede tomarse la justicia por su mano. Ninguna diferencia política, social, cultural o de origen puede justificar la violencia. Y frente a cualquier intento de intimidación, persecución o agresión, nuestra respuesta debe ser inequívoca: paz, convivencia, democracia y ley. CEUTA NECESITA SOLUCIONES Defender Ceuta significa defender la seguridad de todos sus vecinos y vecinas. Significa defender su convivencia. Significa apoyar a sus instituciones. Y significa reclamar la cooperación leal entre todas las administraciones del Estado para aportar los recursos y las soluciones que sean necesarios. Porque los problemas complejos no se solucionan con gritos. Se solucionan con recursos, cooperación, responsabilidad y humanidad. En momentos excepcionales debemos recordar que todas las administraciones forman parte del mismo Estado y que todas tienen una responsabilidad con la ciudadanía. Es precisamente en las dificultades cuando más necesitamos instituciones capaces de arrimar el hombro, rebajar la tensión, cooperar y proteger la convivencia. Por eso nuestra posición es inequívoca: Estamos con Ceuta. Estamos con todos sus vecinos y vecinas. Estamos con sus instituciones democráticas.
Estamos con quienes trabajan para garantizar la seguridad y el cumplimiento de la ley. Estamos con la cooperación entre administraciones. Estamos con la paz y la convivencia. Estamos con el Estado de derecho. Y estamos, sin matices, contra el odio, contra el racismo, contra la xenofobia y contra cualquier forma de violencia. No queremos una sociedad dividida entre un “ellos” y un “nosotros”. Queremos una sociedad capaz de convivir desde sus diferencias. Porque ninguna bandera es más grande cuando se utiliza contra otro ser humano. Porque ningún país es más fuerte por odiar más. Un país es más fuerte cuando sus ciudadanos pueden vivir juntos, libres, seguros y diferentes, bajo las mismas leyes y con los mismos derechos. Hoy no nos reúne una ideología. Nos reúne algo mucho más importante: la defensa de la convivencia. La defensa de la democracia. La defensa de nuestras instituciones. La defensa de la dignidad humana. Ceuta merece paz, convivencia, responsabilidad y soluciones.
Y esa debe ser nuestra única bandera.