28/08/2024
PRIVATIZACIÓN DE LA SANIDAD A TRAVÉS DE LAS MUTUAS
Gobierno, CCOO, UGT y patronal pactan privatizar la salud de la población activa a través de las mutuas. La Mesa de Diálogo Social cuela en el cuarto acuerdo de las pensiones una medida cuyo objetivo es acortar las bajas de los trabajadores.
El Partido Histórico de los Trabajadores de España (PHTE), quiere alertar a todos los trabajadores en activo que “todo lo que ocurra en la salud de una persona activa laboralmente quedará en manos de la mutua de su empresa”, según se desprende de lo hecho público el pasado 31 de julio, durante el anuncio de mejoras para el acceso a la jubilación anticipada.
Pedro Sánchez utilizó la “técnica comunicativa del sándwich”, es decir, meter una cosa mala entre dos buenas, para resumir la medida en tan solo once palabras ante una sala de prensa casi vacía: “Lo que hacemos es aprovechar mejor los recursos de las mutuas”.
Se refería al punto 7 del acuerdo, punto que podríamos resumir con el siguiente objetivo: “Evitar la prolongación innecesaria de los procesos”, es decir, “acortar las bajas laborales”.
Con este acuerdo, los “sindicatos amarillos” CC OO y UGT avalan la PRIVATIZACIÓN DE LA SALUD de la población activa a través de EMPRESAS PRIVADAS, es decir de las MUTUAS, que son patronales empresariales que gestionan dinero público con intereses privados.
Según el acuerdo, los médicos de las mutuas también podrán diagnosticar, tratar, rehabilitar e intervenir quirúrgicamente a las personas trabajadoras que hayan sufrido una lesión de “origen traumático” fuera del horario laboral, por ejemplo, en un paseo en bicicleta un domingo, en un accidente de coche en vacaciones o libranza, en una caída por la ciudad tras un resbalón o torcedura, o incluso en un accidente doméstico, situaciones que supongan una baja laboral, dejando las enfermedades para la Seguridad Social.
La medida, supone una “perversión del sistema público de salud”, ya que el acuerdo señala que “requiere el previo consentimiento informado del paciente”, una vez que el médico de cabecera, saturados por sus listas de espera, pueda sugerir al paciente que “para las pruebas medicas, y seguimientos, en la mutua le atenderán más rápidamente”. También en las urgencias de los Hospitales, tendrán abiertas la posibilidad de “sugerir” al paciente que recurra a la mutua de su empresa.
Las patronales deseaban este cambio desde hace mas de dos años, gestado a dos bandas: de una parte, la patronal de las mutuas, Aemet y el ex ministro de Seguridad Social, José Luis Escrivá y de otra, las patronales CEOE y Cepyme con los sindicatos CC OO y UGT, que sibilinamente lo han aprobado sin pasarlo por el Congreso de los Diputados y sin debate político ni social.
Con este acuerdo se empieza con los tratamientos de “accidentes traumáticos”, pero sin duda, no es descabellado pensar que se irán ampliando a otras contingencias, como problemas de salud mental, o enfermedades crónicas. Se trata de un paso más para derivar pacientes activos laboralmente a las mutuas, con la excusa de ser atendidos más rápidamente evitando las largas listas de espera, cuando en realidad el objetivo principal es que los trabajadores vuelvan a su actividad laboral lo antes posible, acortando los periodos de baja en beneficio del empresario que obtendrá una mayor plusvalía, ya que las mutuas se rigen por los intereses de los empresarios, y no por los intereses de los trabajadores, para quienes somos “un producto o negocio” de unas empresas privadas que además están financiadas por el Estado.
Es importante destacar que algunas CCAA como es el caso de Euskadi por ejemplo, tienen convenios firmados con las mutuas para facilitar que el personal facultativo de las dos organizaciones (SS y Mutuas), puedan acceder de forma directa a los expedientes e historias clínicas de las personas que reciben asistencia en ambos servicios. Mediante este convenio, y el uso de aplicaciones informáticas, el Gobierno vasco facilitó a las mutuas el acceso a las historias clínicas de sus pacientes para conocer antecedentes y tratamientos que están recibiendo, analíticas, pruebas diagnósticas, información personal y sensible. Este convenio está en vigor y afecta a 420.000 trabajadores. Debido a este acuerdo, se han encontrado casos de que algunos médicos de las mutuas objetan declarar enfermedades profesionales a trabajadores aludiendo que eran lesiones proviene de heridas mal curadas del pasado, de un hueso roto o un esguince de la infancia o la adolescencia.
Con el acuerdo firmado el 31 de julio, también se incluye otra medida que perjudica a la clase trabajadora. Se trata del punto 8, que es la recuperación del “Bonus” a las cotizaciones de las empresas, que tuvo su origen en 2019 y que se usa para “bonificar a las empresas que reducen la cifra de siniestralidad laboral”, pero reducir esa cifra no implica reducir la siniestralidad, pues por ejemplo hasta abril, en Euskadi habían acaecido 30.000 accidentes laborales de los cuales solo 16.000 terminaron en bajas, y a nadie se le escapa que hay miles de accidentes que no se comunican, sobre todo “los de botiquín”, y enfermedades generadas por el trabajo que no se reconocen ni aceptan, sin ir más lejos en 2022 en la Euskadi, solo se reconocieron cuatro casos de cáncer de origen laboral, cuando la OMS advierte que el 30% de los cánceres en la sociedad tienen origen laboral.
Este es el cuarto Acuerdo para el Empleo y la Negociación Colectiva (AENC) en materia de pensiones firmado por el Gobierno de Pedro Sánchez, pero es el primero en materia de mutuas.... El texto firmado tiene un largo nombre para despistar, “Acuerdo social para la mejora de la compatibilidad de la pensión de jubilación con el trabajo, para la regulación de un nuevo procedimiento de acceso a la pensión de las actividades con elevada peligrosidad y para el mayor aprovechamiento de los recursos de las mutuas con el fin de recuperar la salud de las personas trabajadoras” y aporta una nueva regulación de la “jubilación parcial y activa”, aumenta la “compatibilidad entre el empleo y la pensión” y cambia “coeficientes reductores” para ocupaciones especialmente penosas o peligrosas, pero al mismo tiempo “lacra los derechos de los trabajadores en materia de bajas laborales y en su atención por la sanitaria pública”.
Es un “acuerdo sándwich”, donde junto a medidas favorables en materia de pensión, nos cuelan medidas restrictivas en materia sanitario laboral para el beneficio de las plusvalías del empresario.
La historia de las mutuas es un negocio muy lucrativo que funcionan con dinero público mediante el cual, el empresario puede controlar a sus trabajadores en periodos de inactividad por accidente o enfermedad laboral, (en adelante también por contingencias comunes), que se remonta a 1900 y que en los últimos treinta años han ido aumentando el número de gestiones que realizan: otorgar la prestación por incapacidad temporal por contingencias comunes (1996), las prestaciones de riesgo durante en el embarazo y riesgo durante la lactancia (2007), el cese de actividad de los trabajadores autónomos (2010) y la prestación de cuidado de menores afectados por cáncer u otra enfermedad grave (2011), según indica Seguridad Social. Cuando no existía Sanidad Pública, los empresarios fueron obligados a crear mutuas y hoy en día se han convertido en un gran negocio lucrativo financiado por el estado y una herramienta muy útil para seguir avanzando hacia la privatización de la sanidad, tal como reclamaban la CEOE y Cepyme desde hace años y tal como buscaba la derecha desde siempre, minimizar el impacto de la sanidad pública y privatizar la sanidad.
En resumen, y para que se entienda bien, para el Partido Histórico de los Trabajadores de España (PHTE), en este acuerdo subyace un intento de privatizar el sistema sanitario público más allá de ser presentado como “convenio de colaboración”, a las empresas se les va a permitir elegir entre una mutua y la Seguridad Social para la gestión de las bajas comunes por accidente, y la mayoría de las empresas van a escoger una mutua, porque les supone un mayor control del trabajador y no perder plusvalías al acortar los tiempos de bajas laborales, por lo que el 90% de la población trabajadora se verá afectada. O lo que es lo mismo, con este convenio, “las mutuas harán valer criterios productivos y económicos al dar el alta a los trabajadores antes de una completa curación de sus lesiones, pasando los criterios sanitarios a un segundo plano”, convirtiéndose el médico de la empresa (mutua) en el médico del trabajador a lo largo de toda su vida laboral, en detrimento de su médico de cabecera.
Comité Ejecutivo Central del PHTE 27 agosto 2024