27/08/2026
¿Adivinas quién estuvo en el centro de un estudio sobre nutrición en la menopausia? Exacto: los hombres. 🤦♀️
El reciente caso del informe retirado por la Agencia Española de Nutrición Pública (AESAN) pone de manifiesto una problemática estructural que las feministas y científicas llevamos décadas denunciando: la falta de perspectiva de género en la investigación biomédica y nutricional.
Elaborar un documento de recomendaciones para mujeres en perimenopausia, menopausia y posmenopausia extrapolando datos de ingesta obtenidos en hombres no es solo una falta de rigor científico y una mala praxis; es un ejemplo claro de sesgo androcéntrico.
Gracias a la labor de la Asociación Española de Mujeres Investigadoras y Tecnólogas (AMIT), este sesgo ha sido denunciado y el informe ha sido retirado. Como bien señalan desde AMIT, la exclusión histórica de las mujeres en los ensayos clínicos —a menudo bajo el pretexto de la "variabilidad hormonal"— ha generado una brecha de conocimiento que afecta directamente a nuestra calidad de vida y salud.
No basta con reconocer las "limitaciones por falta de estudios específicos" en una nota a pie de página; es importante priorizar la generación de evidencia científica adaptada a nuestras necesidades reales.
Exigimos investigación biomédica y nutricional con perspectiva de género, financiación para estudios específicos y responsabilidad institucional.
🙌 Gracias a AMIT por fiscalizar, investigar y defender nuestro derecho a una ciencia rigurosa.
Los datos sobre la ingesta de hierro o vitamina C del informe de AESAN publicado en abril se basan en estudios realizados solo en hombres y carecen de rigor científico, según denuncian varias investigadoras de AMIT. Tras la denuncia, la agencia anuncia una rectificación