16/07/2026
Los suelos son responsables de hasta un 20% de las pérdidas energéticas de un edificio, ya sea por contacto con el terreno, cámaras sanitarias o espacios no calefactados.
El aislamiento previene el efecto de "radiación fría" (disminución de la temperatura superficial respecto a la ambiental) y mitiga el riesgo de condensaciones superficiales.
Gracias a su durabilidad y resistencia a la compresión, además de su comportamiento ante la humedad, el XPS es el aislamiento idóeno para todo tipo de suelos:
1) En contacto directo con el terreno. Colocación de planchas rígidas de poliestireno extruido directamente sobre la superficie o el terreno firme compactado.
2) Aislamiento inferior en forjados intermedios. Solución idónea para delimitar zonas habitables sobre espacios exteriores o locales no calefactados.
3) Suelos radiantes: Disposición obligatoria del aislamiento térmico bajo el sistema de climatización para evitar la transferencia de calor hacia el terreno o las viviendas inferiores.
Al incorporar el aislamiento a la construcción del suelo, se debe tener en cuenta que se situará bajo carga, comprobándose si su resistencia a compresión es la adecuada para las cargas permanentes (pavimento, tabiquería, solera, losa, etc) y de uso (doméstico, público, industrial, etc) a que se vea sometido.
Puedes consultar las diferentes aplicaciones del XPS en la web de AIPEX
https://aipex.es/poliestireno-extruido-xps/soluciones-constructivas-del-xps/