17/06/2026
La medicina aspira a ofrecer diagnósticos precisos y tratamientos personalizados, pero convive con una realidad inevitable: la incertidumbre. Así inició ayer su conferencia el Prof. Luis Martí-Bonmatí, académico de número de Radiología y Radiodiagnóstico de la Real Academia Nacional de Medicina de España (RANME), que analizó cómo la imagen médica y los biomarcadores avanzados ayudan a reducir las dudas diagnósticas, especialmente en las enfermedades hepáticas relacionadas con la acumulación de grasa y hierro.
“La incertidumbre no es un error, forma parte de la propia naturaleza del proceso médico. Cada paciente es diferente, las enfermedades evolucionan con el tiempo y las herramientas de medición tienen limitaciones”, aseguró el académico. ¿Por qué motivos puede surgir la incertidumbre? Por la variabilidad biológica entre pacientes; la calidad y reproducibilidad de los datos obtenidos; las limitaciones de los modelos predictivos, o incluso por la interpretación clínica de los resultados. “Por ello, más importante que alcanzar una exactitud absoluta es disponer de métodos fiables y reproducibles que permitan tomar decisiones seguras”, declaró.
Su sesión científica se centró en la enfermedad hepática asociada a disfunción metabólica (MASLD), anteriormente conocida como hígado graso no alcohólico. Esta patología está vinculada a factores como obesidad, diabetes tipo 2, hipertensión, resistencia a la insulina y alteraciones del colesterol. La acumulación de grasa en el hígado desencadena procesos inflamatorios que pueden evolucionar hacia fibrosis (cicatrización del tejido hepático), cirrosis e incluso cáncer hepático. El interés clínico es significativo porque la cantidad de grasa y de hierro acumulados en el hígado se relaciona directamente con el riesgo de complicaciones futuras, eventos cardiovasculares y mortalidad.
Vídeo de la sesión científica: https://www.ranm.tv/index.php/video/1928/incertidumbres-en-la-imagen-medica-16-de-junio-de-2026/