31/05/2021
Me gustaría denunciar las podas que en general y, tanto en época de podar como fuera de ella, se llevan cabo sistemáticamente año tras año sobre el arbolado urbano de Mérida, ciudad Patrimonio de la Humanidad. Muchas veces, tan solo provocan el rebrote en el tronco, su debilitamiento paulatino, la entrada de plagas y enfermedades y una reducción considerable de superficie sombreada en asfalto y calles, además de la fealdad que supone ver los árboles con muñones, heridas y desmochados.
En una ciudad como Mérida, donde se alcanzan altas temperaturas estivales, sería deseable y conveniente buscar, a través de una gestión del arbolado urbano, aplicar podas de formación para que el arbolado diera sombra a los transeúntes y calles, además de una elección de especies adecuada para cada lugar y espacio. Es importante para evitar futuros problemas, realizar las podas fuera del período vegetativo, durante los meses de invierno. Por otro lado, quería recalcar lo ocurrido con los plátanos de sombra de las proximidades de la piscina de la Argentina y los desmoches o más bien "decapitaciones" anteriores de las casuarinas de la piscina de la Argentina.
¿Para cuándo una formación en podas y selvicultura urbana de los gestores y operarios jardineros que trate a los árboles de la ciudad, como lo que son? Un patrimonio vivo y natural esencial para la ciudadanía y para hacer frente al cambio climático en esta ciudad monumental